Víctor Rivera

Nuestros sentimientos de hoy son: desconcierto, impotencia, soledad y aislamiento traducidos en ira e intenso dolor por no tener siquiera el paso provisional que el Gobierno Nacional anunció, a través del viceministro de Transporte, designado gerente para la recuperación de la vía que nos une con el interior del país.

Anunció, también, la conformación de una mesa técnica de alto nivel, integrada por la Sociedad Colombina de Ingenieros y las facultades de ingeniería de las universidades Nacional de Colombia, los Andes y la Javeriana para analizar la causa raíz de inestabilidad de la montaña que originó este desastre que deja pérdidas incalculables y la quiebra de empresas y negocios de la región. A la fecha no se conoce el informe oficial, pero el viceministro dice que en 45 días saldrá a la luz pública este documento.

Se anunció que en 3 meses se abriría la vía con restricciones y que por seguridad se construiría un tablestacado de protección que a la fecha no se ha iniciado. Reuniones, mesas de trabajo, audiencias públicas, explicaciones, anuncios de la Ministra de Trasporte van y vienen, pero nada de soluciones concretas ni temporales ni de mediano o largo plazo. Esta situación ha originado un desgaste generalizado en la sociedad civil y ya se siente la soledad y el cansancio de la Gobernadora y los gremios regionales de la producción.

Mientras tanto, en otra zona del país se inaugura un túnel que trae desarrollo a una región muy importante de la patria, el cual se construyó en el tiempo previsto y cumpliendo los presupuestos. Felicitaciones a ellos y a su dirigencia gremial y política porque obras son amores y no buenas razones.

El Presidente Betancur (QEPD) dijo que la Orinoquia era una importante región de la patria, que era medio país, pero que tenía muchas hectáreas y muy pocos votos. Será por esto que el resto del país político no nos ve, será porque no tenemos una dirigencia de peso y fuerza para hacernos notar, o será por ambas razones. Juzguen ustedes.