Vertimientos de aguas residuales al río Ocoa

Vertimientos de aguas residuales al río Ocoa

Este afluente se ha visto afectado por cuenta de la falta de una Planta de Tratamiento para estas aguas que tienen, actualmente, como único destino el cauce del Ocoa.

En la ciudad de Villavicencio se ha desarrollado un sistema que hace que todas las aguas residuales lleguen hasta el río Ocoa, generando una creciente contaminación en el afluente, aunque esto ha permitido que otras fuentes hídricas, de menor capacidad, mantengan bajos niveles de daño ambiental, gracias a que ya no reciben este tipo de agua que producen viviendas, centros comerciales, colegios y demás. En conversación con Llano SIE7EDÍAS, el pasado 14 de enero, Andrés Felipe García, director de Cormacarena, confirmó que se generaron inversiones para establecer interceptores que permitan que afluentes pequeños, como el caño Buque, La Cuerera, entre otros, no reciban aguas residuales, sino que estas se lleven hasta el río Ocoa.

 Según García, se destinan a este afluente ya que es el que tiene mayor capacidad de diluir esta tasa de contaminación, pero esto tendría que darse de manera transitoria, ya que dicha capacidad no es permanente. Dijo, además, que “toda la ciudad está diseñada para que todas las aguas hervidas lleguen al sector de la Reliquia, hoy no se tiene construida la PTAR de Villavicencio que es la que debería tratar todas las aguas antes de verterlas a cualquier fuente hídrica”.

En febrero de este año, García dijo a Llano SIE7EDÍAS que como no existe aún esta Planta de Tratamiento, “se debe iniciar inmediatamente el proyecto”, con el cual se disminuiría cerca del 55% de la contaminación en los afluentes del departamento.

 Entre tanto, mientras se desarrolla el proyecto y se intenta liberar la carga en otros ríos y caños, “la víctima es el Ocoa”. Llano SIE7EDÍAS contactó a Efraín Mojica, gerente de la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Villavicencio, empresa que tiene la tarea de establecer el Plan de manejo y saneamiento de vertimientos, para establecer si está o no planteada la opción de crear esta PTAR y cómo va este proceso.

Mojica aseguró que se han adelantado reuniones y concertaciones que han ayudado en el establecimiento de estudios y diseños para tratar esta problemática.

Sin embargo, aseguró que actualmente no se cuenta con documentos definitivos y no se pueden generar “falsas expectativas”, ya que todavía está en estudio y que tan pronto se tenga el plan, debe ser Cormacarena quien apruebe.

Los costos y trámites tendrían que evaluarse y determinarse después de establecer el Plan y con este adelantar los procesos de consecución de recursos e inicios de obra. Es decir, hasta el momento, la solución a los problemas de contaminación que tiene el río Ocoa por cuenta de las aguas residuales, no tiene fecha de realización.

Mientras comunidad y ambientalistas siguen preocupados por la contaminación creciente por estos vertimientos, además de los malos olores e imagen que presenta el afluente, se espera que la administración municipal, a través de la EAAV, adelante este plan lo antes posible para reducir la carga contaminante que está asumiendo actualmente el río Ocoa. Según Mojica, este plan debería estar aprobado este mismo año.

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