¿Villavicencio está preparada para atender un terremoto?

¿Villavicencio está preparada para atender un terremoto?

Por: Yéssica Salgado

Organismo de socorro dicen que sí, pero enfatizan en que la ciudadanía no lo está, ya que no se han preparado  ni han recibido capacitación ante un evento de esta magnitud.

La semana anterior los habitantes del Meta sintieron un fuerte movimiento telúrico de magnitud 4.8. De acuerdo con el Servicio Geológico Nacional, el temblor de profundidad superficial tuvo el epicentro en el municipio de El Calvario, pero también se percibió en otros municipios del Meta, entre ellos Villavicencio.  

Ese temblor se suma a otros  reportados en los últimos meses en el departamento, que han causado temor un los habitantes del Meta, pero  sobre todo en los ciudadanos residentes en Villavicencio, ya que la ciudad  se encuentra bajo una amenaza sísmica alta. Según el  Servicio Geológico Colombiano, esta amenaza sísmica se debe a que la ciudad se encuentra asentada por donde cruzan las fallas del Sistema de Fallas del Piedemonte llanero, técnicamente denominado Sistema de Fallas de la Falla Frontal de la Cordillera Oriental (Sfffco) reconocido como uno de los más importantes de los Andes del norte, ya que su marco tectónico en cuanto a una valoración previa de su tectónica activa es mucho más evidente en comparación con otros marcos tectónicos activos del territorio colombiano, en donde ya se han presentado sismos importantes en las últimas décadas, como lo son los sismos de la ciudad de Popayán en 1983 y el sismo del departamento del Quindío en 1999 que afectó principalmente a la ciudad de Armenia.

Ante este escenario, es importante  recordar los antecedentes históricos que tiene Villavicencio en materia de sismos, ya que aunque  no se hace eco de estos eventos telúricos, el municipio los ha padecido.

El más destacado y del que se tienen registros a la fecha,  se presentó el 31 de agosto de 1917, año en el que  la ciudad sufrió un sismo severo que dejó como saldo la pérdida de vidas y daños cuantiosos, que generó alarma en las autoridades de ese entonces, pero que no pasó a acciones mayores. Solo hasta el año 1995, cuando se presentó un movimiento telúrico   que afectó al municipio de Tauramena en el departamento de Casanare, que está a 110 km al norte de Villavicencio, la alarma de la amenaza sísmica en la capital del Meta  se incrementó.

A raíz de este suceso, y de acuerdo a lo señalado en un estudio adelantado por la Universidad Industrial de Santander y la Universidad Nacional en el año 2012, el gobierno colombiano por intermedio de Ingeominas, junto con algunos organismos especializados en el tema como la Asociación Colombiana de Ingeniería Sísmica, la Universidad de Los Andes y el Instituto Geofísico de la Pontificia Universidad Javeriana, comenzaron la ejecución de estudios de prevención de la amenaza sísmica, que dieron inicio en 1998.

Para el año 2003, Ingeominas entregó a las autoridades locales la primera fase de la microzonificación sismogeotécnica indicativa de Villavicencio. Además de este primer estudio, se  determinó igualmente que “esta región del país es susceptible de ser afectada por un sismo de iguales o mayores proporciones al que se presentó en el Departamento del Quindío en 1999, con consecuencias desastrosas no solo para la ciudad de Villavicencio, sino a toda la región del Piedemonte Llanero tanto en el departamento de Cundinamarca con el área metropolitana de Bogotá D. C,  que dista 50 km de la ciudad de Villavicencio, como en el departamento del Meta, dejando pérdidas económicas para el país que superarían hasta más de 30 puntos de su PIB”, informaron la entidades que adelantaron los estudios de prevención de la amenaza sísmica en la ciudad hace más de dos décadas .

Así mismo, Ingeominas informó que en la zonificación sismogeotécnica indicativa que realizó esa entidad para la ciudad en el año 2000, se determinó que “Villavicencio se asienta en una zona de alto riesgo sísmico, y en comparación con ciudades que ya han sufrido terremotos, como Armenia y Popayán, su vulnerabilidad es mayor, debido a que, en términos de suelos, estos presentarían aceleraciones espectrales muy superiores a los de dichas ciudades”.

En el mismo estudio, Ingeominas indicó que la alta tasa de crecimiento urbano de Villavicencio hace que si no se toman medidas correctivas en el corto plazo,  en un escenario donde se pudiera presentar un sismo con una magnitud mayor o igual a 6,5, cuyo foco tenga menos de 20 km de profundidad y cuyo epicentro se localice a menos de 20 km de la ciudad), los efectos serían devastadores,  teniendo en cuenta el no cumplimiento de las normas de sismorresistencia de las construcciones de los estratos socioeconómicos medio y alto y de las construcciones comerciales.

Según esta entidad, “el resultado del hipotético sismo produciría al menos 1.000 víctimas fatales en la ciudad y 1.500 en la región al momento de la ocurrencia del terremoto. Si no son rescatados oportunamente, posiblemente 2.000 víctimas más morirían entre las ruinas de los edificios colapsados durante las siguientes semanas o 10 días.

Ante este panorama tan preocupante, Llano SIE7EDÍAS intentó hablar con la directora de la Oficina de Gestión del Riesgo del municipio, Sofia Tacha, para conocer qué otros estudios se han adelantado en la ciudad desde el año 2000 y 2012, y cómo se ha venido preparando el municipio de Villavicencio para afrontar un sismo que supere una magnitud de cinco, que es el escenario planteado por diferentes entidades que han adelantado estudios en la ciudad sobre el tema, pero la funcionaria no entregó declaraciones aduciendo que estaba ocupada.

Sin embargo, este semanario pudo contactarse con Fernando Martínez, comandante operativo de la Defensa Civil en el Meta, quien entregó información detallada de cómo se han venido preparando los organismos de socorro en el departamento para afrontar un posible sismo de gran magnitud.

Según Martínez, desde el año 2010, fecha en la  que se empezaron a realizar estudios de microzonificación por parte de las autoridades locales, los organismos de socorro han venido intensificando su respuesta ante un sismo de grandes magnitudes como el que se ha señalado en varios estudios, podría presentarse en Villavicencio.

“Nosotros hemos conformado un grupo especial de rescate en estructuras colapsadas, que se viene preparando desde hace tres años para atender cualquier evento sísmico en la ciudad, que no sabemos dónde ni cuándo va a ocurrir, pero que tendrá toda la capacidad de  respuesta por parte de los organismos de socorro.”, explicó Fernando Martínez.

El comandante Operativo de la Defensa Civil en el Meta  recordó, además, que de acuerdo a estudios hechos, se ha determinado que cada 100 años se registra un evento sísmico de gran intensidad en esta región del país, como el ocurrido en 1917, que afectó a Villavicencio y que podría presentarse en cualquier momento ya que ese tiempo ya se cumplió.

Ante este pronóstico, el comandante Martínez llamó la atención de la ciudadanía para que esté preparada, y tenga los elementos  necesarios para afrontar una emergencia de esa clase, ya que desde hace algunos años se viene hablando de esa posible catástrofe en la ciudad.

“No queremos generar alarma en la ciudadanía, pero sí es necesario que la gente sepa y tenga claro que un evento telúrico como el que se señala en varios estudios en los últimos años, se podría presentar en la ciudad, y la idea es que la gente tenga claro qué debe hacer, para que no se presenten situaciones como la de Chingaza, donde la gente no supo qué hacer”, señaló Fernando Martínez.

Ante este escenario, el comandante operativo de la Defensa Civil en el Meta aseguró que los organismos de socorro del departamento están preparados para atender cualquier emergencia,  sea de remisión en masa o una evento sísmico, pero que la ciudadanía no lo está.

En cuanto a la preparación de la red hospitalaria del Meta, Martínez fue enfático en señalar que los centros médicos de la ciudad están preparados para afrontar una emergencia, pero que  se debe tener en cuenta que en un evento telúrico de gran magnitud esas infraestructuras también se pueden ver afectadas, por lo que  aseguró que ante un escenario de esa clase, la Defensa Civil pondría en funcionamiento un hospital portátil, que podría albergar 50 personas, el cual se puede construir en menos de 12 horas. 

Otro punto importante que tocó el comandante Martínez, y que generaría perdidas humabas en la ciudad, en caso de que se presente un movimiento telúrico que sea mayor a una magnitud cinco puntos en la escala de Richter. Es decir, de unos seis o siete puntos, tiene que ver con el incumplimiento a la norma de sismoresistecia, conocida como la NSR-10 , ya que según Martínez,  el 70 u 80 por ciento de las construcciones del municipio no cumplen con la norma de sismoresistencia.

Ante este alarmante panorama,  que entregó el comandante operativo de la Defensa Civil en el Meta,  es importante señalar que a pesar de los estudios que se han hecho en la ciudad, ninguno establece cuándo podría presentarse un movimiento telúrico de grandes magnitudes, pero sí deja claro que no está lejos, por lo que hay que prepararse y estar atentos a las  señales que está enviando la naturaleza.

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