Extractivismo, una política que riñe con el Acuerdo de Paz

Extractivismo, una política que riñe con el Acuerdo de Paz

Pese a que Colombia vive la etapa de posacuerdo –en la que es prioritario devolver y proteger las tierras para el bienestar de las comunidades– se siguen priorizando los intereses de grandes empresas para explotar los recursos naturales.

Así lo destaca la doctora en Ciencia Política Catalina Toro Pérez, coordinadora del grupo de investigación Derecho y Política Ambiental de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Bogotá, junto con el politólogo Pablo Ignacio Reyes, magíster en Derecho también de la UNAL, editores del libro Conflictividad socioambiental y lucha por la tierra en Colombia: Entre el posacuerdo y la globalización, que forma parte de la Colección Gerardo Molina de la Facultad de Derecho, Ciencias Políticas y Sociales de la UNAL Sede Bogotá.

En el lanzamiento de la obra, los editores mencionaron que existen varias preocupaciones entre lo que se negoció en el Acuerdo de Paz de 2016 y lo que ocurre durante el posacuerdo.

Una de ellas es la lucha de entrega, devolución y protección de la tierra para las comunidades y víctimas del conflicto armado, contra el modelo de desarrollo extractivista, que consiste en la explotación masiva de los recursos naturales: minerales, petróleo, agricultura y ganadería, entre otros.

Los editores afirman que durante la negociación “el modelo no se tocó y se sigue implementando junto con una política neoliberal en la que el extractivismo sigue sacrificando el bienestar comunitario en pro de unos intereses internacionales”.

Durante la guerra, comunidades indígenas, afrodescendientes y campesinos fueron desplazados de zonas de alta fertilidad o se vieron obligados a vender la tierra a precios muy bajos para huir de la violencia.

Ahora en esos territorios se implementa este modelo agroindustrial que va en contravía de los intereses de las comunidades, no solo por el conflicto armado, sino que ahora se debe a intereses económicos y aparecen nuevos propietarios ligados a los grandes conglomerados industriales, lo que generaría que muchas comunidades sigan desplazadas ante la apertura económica y la competencia.

Pese a que el Acuerdo de Paz se propuso fortalecer la Ley de Víctimas y Restitución de Tierras (Ley 1448 de 2011), los docentes explican que el Estado se contradice al afirmar que “se quiere la paz, pero al mismo tiempo se quiere seguir acabando con los ríos, páramos o ecosistemas”. Por ejemplo, al insistir en probar el fracking para la extracción de hidrocarburos; según lo anunciado por el presidente Iván Duque a lo largo de 2021, se percibe esta contradicción”.

“En países como Francia, Estados Unidos la sobrevivencia del agua, los bosques o ecosistemas es un componente de la soberanía nacional fundamental para la sobrevivencia en la sociedad, mientras que en Colombia ha dejado de ser prioridad y tampoco lo fue en el Acuerdo de la Habana”, subrayan.

Panoramas de la conflictividad

Ante esta situación, los docentes explican que desde la urbanidad se debe entender cuando una comunidad defiende sus territorios, el agua o la agricultura nacional trabajada por ellos, pues no solo estarían defendiendo lo que les pertenece, sino lo que es para todos los colombianos.

“Cuando defienden el agua en un páramo no están defendiendo el agua de ellos, sino la de estos territorios, un líquido vital para la supervivencia incluso de las poblaciones de las ciudades; o cuando los campesinos se movilizan por regresar a esas formas tradicionales de cultivos de mercados locales o regionales y que abastezcan el mercado interno, no están defendiendo solo sus intereses, sino también la seguridad alimentaria”, explica el politólogo Reyes.

Además invitan a aprender de las comunidades en los territorios a priorizar el poder alternativo y la siembra de alimentos o protección de la tierra para restringir el modelo extractivista. “Por la resistencia de las comunidades se ha impedido la minería de socavón o a cielo abierto”, ejemplifica el docente Reyes.

El libro recopiló 25 trabajos de investigación y casos de estudios de profesores, estudiantes de pregrado y posgrado de la UNAL para reconocer, desde diversos enfoques económicos, sociológicos, políticos, ambientales y de derecho, las contradicciones que se han presentado en la Colombia después del Acuerdo de Paz entre el Gobierno nacional y la antigua guerrilla FARC en el 2016.

“Quisimos tratar de entender esta complejidad de nuestro conflicto que se profundiza en ese contexto que llamamos los posacuerdos”, concluye la doctora Toro.

Para más información y obtener el libro se puede dirigir a editorial.unal.edu.co; también pueden repetir su presentación en la Feria Virtual del Libro Universitario UNAL dando clic aquí.

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