Una silla vacía: ¿Por qué Duque no asistió al acto de reconciliación en Bogotá?

Una silla vacía: ¿Por qué Duque no asistió al acto de reconciliación en Bogotá?

Familiares de las víctimas también extrañaron la presencia de representantes de la Policía en la jornada convocada por la alcaldesa de Bogotá, Claudia López, y mediante la cual se buscaba poner un alto a los episodios de violencia que ocurrieron esta semana.

Este domingo, en la Plaza de Bolívar, se adelantó la jornada de perdón y reconciliación convocada por la Alcaldesa Claudia López. Con este evento se buscaba enviar un mensaje de repudio a los hechos de violencia que ocurrieron esta semana, en el marco de las manifestaciones contra el abuso policial, el cual cobró fuerza con el caso del abogado Javier Ordóñez, que dejaron 13 personas muertas (10 en Bogotá y tres en Soacha), al menos 209 civiles lesionados y 194 policías heridos.

Durante el primer tramo de la jornada, López dio un discurso en el que, no solo rechazó lo ocurrido, sino que culpó a algunos miembros de la Policía, al asegurar que parte de los uniformados desobedecieron el protocolo que les impide utilizar armas de fuego en medio de las manifestaciones.

Luego, representantes de diversas líneas del cristianismo también rindieron unas palabras de paz y esperanza. A ellos le siguieron los familiares de las víctimas de los heridos y fallecidos de la jornada, quienes pidieron al Gobierno trabajar en esclarecer los hechos ocurridos, para que haya justicia.

Además de las imágenes de varios asistentes, que no pudieron contener el llanto al recordar a sus seres queridos, hubo otra que llamó la atención: la de la silla vacía, que habían reservado para el presidente de la República y la cual tenía la etiqueta “Iván Duque Márquez”. La ausencia del primer mandatario no pasó desapercibida entre los familiares de las víctimas que asistieron a la jornada. “Aquí debería estar el presidente y la Policía Nacional pidiéndonos perdón por lo ocurrido”, expresó Maira Páez, esposa de Jader Fonseca, hombre que murió el pasado 9 de septiembre en medio de las manifestaciones.

No obstante, desde el Palacio de Nariño, tenían una explicación. En respuesta a la ausencia de Duque, contestaron que del Ejecutivo asistieron al evento el comisionado de Paz, Miguel Ceballos, y Nancy Patricia Gutiérrez, consejera Presidencial para los Derechos Humanos. Además, se argumentó que el jefe de Estado ha hablado con las familias de las víctimas y ha visitado a los policías en el hospital.

A ello se suma, explicó Presidencia, que Duque también se reunió con la alcaldesa Claudia López; con el defensor del Pueblo, Carlos Camargo, y la cúpula militar, para que se adelanten las investigaciones por las denuncias de esta semana y se trasladen los resultados a las autoridades judiciales. “Las declaraciones del presiente han sido varias desde el primer momento, expresando su dolor, solidaridad y perdón, incluso del propio Ministerio de Defensa”, defendieron desde Palacio.

También brilló por su ausencia la Policía, institución que había programado un homenaje a los integrantes de su institución que han fallecido por COVID-19, coincidencialmente a la misma en la que López había organizado la jornada de perdón y reconciliación.Durante el resto del día siguió la programación planeada por el Distrito, para rechazar la violencia, de forma pacífica.

A pesar de las críticas por la ausencia del Presidente y de la imagen de la silla vacía, marcada con el letrero que escrituraba el asiento al primer mandatario, en redes circuló un fragmento de la trasmisión de la ceremonia en el que se muestra cómo la etiqueta con el nombre de Iván Duque la pegaron justo en el momento en el que la alcaldesa Claudia López pasó al atril a dar su discurso.

En ese sentido, el comisionado Ceballos dijo sentirse asaltado en su buena fe y cuestionó ¿por qué pusieron el nombre del presidente en una silla vacía?, asegurando que él mismo comunicó la noche previa al evento que Duque no asistiría.

“Anoche, a las 8:30 p.m, hablé con el secretario de Gobierno de la Alcaldía de Bogotá, Luis Ernesto Gómez, le dije que el señor presidente no asistiría. Que iríamos con Nancy Patricia Gutiérrez, exministra del Interior y actual consejera de los Derechos Humanos”, explicó el funcionario.

Ceballos, cuando llegó al lugar vio que por protocolo había una silla con el nombre del presidente y ante ello, comunicó que ese lugar lo ocuparía él. «El nombre del presidente jamás fue removido. Luego veo con sorpresa que se había puesto otra silla a la derecha del padre Francisco de Roux, y como quedó registrado, luego ponen el nombre del presidente Duque. Poner una silla para que aparezca vacía es asaltar nuestra buena fe”, sostuvo.

Este detalle ha generado críticas alrededor del manejo político alrededor de este episodio. No obstante, más allá del detalle, vale resaltar que la invitación a Iván Duque se hizo públicamente desde el día anterior.

Por su parte, el presidente, Carlos Fernando Galán, a través de su cuenta de Twitter, fue más allá de este debate sobre la ausencia de Duque, al señalar que “Para mí el hecho más relevante no es que el Presidente no haya ido al acto organizado por la Alcaldía, ni que le hayan puesto el nombre a una silla vacía para hacerlo quedar mal. El hecho más relevante es que no haya sido el Presidente el que organizara el acto para las víctimas”.

Por ahora, más allá del manejo del evento, las diferencias entre el gobierno nacional y el distrital siguen saliendo a flote.

Fuente, El Espectador

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