Lo que motivó la liquidación de Bioenergy

Lo que motivó la liquidación de Bioenergy

Bioenergy, una empresa agroindustrial, dedicada a la producción de etanol, filial de Ecopetrol, ubicada en el municipio de Puerto López, en plena Altillanura, la cual ha presentado problemas desde tiempo atrás, los mismos que la llevaron a que desde el pasado 10 de marzo entrara en proceso de reorganización, el cual fue detenido el 17 de junio, de manera voluntaria, para pedir que se iniciara con la Liquidación Judicial.  

En 2010 se creaba la esperanza de tener el proyecto agroindustrial más ambicioso y, por ende, más representativo y beneficioso para la industria llanera. Se podría aprovechar la productiva tierra de la Altillanura, así como el trabajo conjunto con la producción de hidrocarburos, haciendo de este, el motor para impulsar la economía nacional, desde aquí, desde el Meta.  

Sin embargo, luego de trabas, demoras, fallos en la planeación, solo hasta 2017, siete años después, fue que se pudo dar por terminada esta obra, retraso que claramente iba a tener repercusiones. Inicialmente se le habría adjudicado al consorcio Isolux Ingeniería S.A. la construcción de esta destilería, pero en 2014, exactamente en el mes de abril fue suspendido anticipadamente el contrato por cuenta de incumplimientos por parte de esta empresa; pero en julio del mismo año, la obra pasó a manos del consorcio Menegua, el cual terminaría la misma tres años después. 344 millones de dólares era el valor que se esperaba pagar por esta obra, pero en abril de 2017, fecha de terminación, se estableció que la obra costó un total cercano a los 850 millones de dólares.  

El error inicial también estuvo en aceptar que las inversio – nes iniciales se hicieran con créditos bancarios, los cuales jugaron en su contra, tras las demoras y retrasos. Según lo confirman los expertos en el tema, las demoras no solo trajeron problemas económicos, sino productivos.  

Las cosechas de caña se pasaron de sus tiempos, la producción de esta gran destilería se redujo a la mitad, mientras que no se le daba (porque no se podía) provecho a las 20 mil hectáreas del proyecto.  

Adicionalmente, la Contraloría General de la República realizó una auditoría de cumplimiento para el periodo comprendido entre julio de 2017 y mayo de 2019, donde realizó dos hallazgos con presunta responsabilidad fiscal por valores de $55.387.722 y $277.121.372, relacionados con la productividad de los predios y los ingresos y egresos por cánones de predios subarrendados.  

En los estados financieros de Bioenergy de los años 2017 y 2018, se observaron deficiencias económicas, en relación con la productividad y la generación de ingre- sos, frente al nivel de endeuda miento, el cual presentaba procesos de leasing financiero (mediante la cual una institución financiera adquiere un bien, que previamente ha seleccionado quien solicita la realización de la operación y que el banco entrega), créditos comerciales, préstamos de empresas no financieras, entre otras con entidades bancarias como Bancolombia, Banco de Bogotá y Helmbank. 

 Ante la Superintendencia de Sociedades, Bioenergy compartió la decisión tomada el pasado 26 de mayo en su junta de accionistas, la cual es citada por la SS en el auto de liquidación judicial, haciendo efectivo el procedimiento y confirmando como liquidador a Rubén Darío Lizarralde. 

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