Redacción
Llano 7 días

Numerosas afectaciones sigue presentando este sistema en Villavicencio, manteniendo en sequía intermitente a los llaneros.

Los daños en el sistema de Acueducto de Villavicencio no vienen de meses o pocos años atrás, es toda una historia de manejos inadecuados y de soluciones insuficientes. Sin embargo, esta última temporada ha afectado a los villavicenses, tal vez en mayor medida que en ocasiones anteriores.

El 12 de mayo de 2018 fue la fecha en la que se presentó un deslizamiento que se llevó 120 metros de tubería en el sitio La Garganta, a pocos metros de la bocatoma en quebrada Honda. Esta emergencia mantuvo al 80% de los usuarios sin el servicio durante las 24 horas del día.

5 de junio se presentó un accidente donde colpasó una estructura y dejó heridos.

Desde mayo del año pasado las afectaciones han continuado, al punto de llevar a los villavicenses a protestar incluso quemando sus recibos de pago debido a que reclamaban que el servicio no se les estaba prestando y los cobros sí se estaban haciendo normalmente.

Las protestas llevaron a que se exigiera una intervención urgente, la cual fue respondida por Gestión del Riesgo y la administración municipal con carrotanques surtiendo del líquido preciado a los habitantes de los barrios más afectados, generando también inconformidad con quienes no recibían esta ayuda.

“(…)tuvimos otros problemas con el suministro de agua en la ciudad debido a las fuertes lluvias y por turbiedad esa agua no podemos tratarla. Hoy se está bombeando y se suministra según el cronograma». Jaime Jiménez, Gerente de la EAAV (En un tweet del 5 de Junio)
Llano7días intentó comunicarse con el gerente, pero este no se pronunció sobre la situación actual del sistema de acueducto.

En agosto de 2018, exactamente el 26, se presentaron seis daños más, esta vez fueron identificados y reconocidos a lo largo de los 15 kilómetros que tiene de extensión la tubería de este sistema. El arreglo parecía que no tomaría demasiado tiempo, según las declaraciones de la EAAV.

Los daños se empezaron a trabajar en diferentes obras cuando aparentemente este año había iniciado el verano, sin embargo El Castrillo siempre presentó problemas por la necesidad de hacer reparación subacuática en este sector. Pero todo pintaba con buen futuro.

Finalmente hizo buen clima y aparentemente habría quedado solucionado antes de finalizar marzo, pero un mes después volvió a dañarse y actualmente continúa esperando para ser reparado ya que (al parecer) el clima no da tregua y los daños cada vez se están haciendo más fuertes.

La Alcaldía, Minvivienda y Ecopetrol firmaron un proyecto para una nueva bocatoma y se suponía que sería entregada en diciembre de este año. Sin embargo, esta obra y las de reparación, no tienen fecha real de terminación ya que los procesos de construcción se ven interrumpidos por lluvias.

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