Editorial

La división en el país no disminuye

Hay que empezar diciendo que durante este tiempo de protestas y de acciones violentas por parte de algunos miembros de la Policía y también de algunos protestantes, lo único cierto es que en el discurso de ambos lado hay un sesgo y una conveniencia que es la que impide que por un lado las marchas surtan efecto y por otro lado, las acciones de las autoridades terminen en buenos términos. “Todos los policías son asesinos, violadores, corruptos y un sinfín de insultos” y “todos los que protestan son unos vagos, izquierdosos, marihuaneros, vándalos y delincuentes”, el generalizar nunca ha traído buenas consecuencias a ninguna discusión.

¿Justicia por mano propia?

Esta parece ser la consigna que quiso dejar el día de ayer el gobernador del Meta, Juan Guillermo Zuluaga, al asegurar que una de las formas para combatir a los delincuentes en la calle, es que quien vea un hecho delictivo puede actuar y utilizar su vehículo para atropellar al delincuente, asegurando que, además, la Gobernación le brindaría asesoría legal según se requiera.