María Fernanda Guerrero

Periodista

 

Los recicladores esperan la reapertura de la vía al Llano para que el pecio del kilo de material reciclable vuelva a su normalidad y no siga afectando la economía de sus familias

Las consecuencias del cierre de la vía no paran en Villavicencio. Los recicladores también están con los brazos cruzados por la disminución del precio del kilo de materiales reciclables y el aumento de la tarifa de transporte para llevarlos hacía Bogotá.

Anteriormente, un kilo de cartón costaba 300 pesos y ahora 250 pesos, disminución que, según uno de los dueños de un negocio de reciclaje en Villavicencio, afecta a las personas que tienen que buscar arduamente el material en las calles para poder llevarles al final un plato de comida a sus familias.

“Uno se tiene que acoplar a lo que el país exige, porque nadie quería que se tapara la vía. Yo casi me voy de bancarrota porque yo no podía bajarles el precio de una vez porque se me iban”, expresó el hombre.

De igual forma, el precio del transporte hacía la capital colombiana se incrementó el doble. Lo que antes costaba llevar la carga a Bogotá (50 mil pesos), ahora cuesta 140 mil pesos, por el tiempo y las implicaciones que conlleva para un transportador transitar por las vías alternas. Ahora se deben pagar no tres sino seis peajes y los camiones, al igual que los carros, van desgastándose por las malas condiciones de la carretera. Asimismo, esto implica más gasolina. Es así como el dueño del material termina pagando el doble para que el producto finalmente llegue a la capital colombiana.

“No hay transporte, no hay nada porque los fletes están muy caros. Usted tiene que sacar el gasto del operario, pagarle salud y fuera de eso tiene que comprarle aceite a la máquina para el embalaje”, aseguró.

De otro lado, otra situación que está afectando a los recicladores y compradores de material, es la llegada masiva de venezolanos que, sin quererlo, ocupan lugares que, al mismo tiempo, están siendo recorridos por otros trabajadores del reciclaje de la ciudad. Estas personas se encargan de recoger todo el material servible en las calles para luego llevarlos hasta las bodegas del barrio Industrial y otras zonas.

“Le pongo un ejemplo, si usted reciclaba esta cuadra sola y se conseguía 10 botellas pero se meten tres más a recogerlas, pues entonces a cada una le va a tocar de a dos, entonces el trabajo le la va a disminuir el que está ahí”, indicó el reciclador.

Agustín Toro, quien pasaba por el barrio Industrial con su carretilla llena de cartón, expresó a Llano7días que “uno siente la necesidad, uno lleva mucho volumen y sale muy poquita plata, se esfuerza uno mucho y el pago es más bajito”.

Asimismo, indica que para él es muy difícil la situación porque los servicios públicos son caros y no sabe cómo defenderse “pierde uno mucho la capacidad que se tiene de las cosas, de la comida”.

Entretanto, los recicladores afirman que este próximo 4 de septiembre se realizará una manifestación para protestar por la baja de precios al kilo de material reciclable, que está afectando a las familias más humildes.