¿Qué pasó en los últimos dos minutos entre Llaneros y Unión?

“Llaneros, una vergüenza para el fútbol colombiano”

Muchas preguntas, más que respuestas, es lo que genera el episodio dejado por el juego donde Llaneros Fútbol Club perdió ante Unión Magdalena, con un gol sorprendente y que ha causado reacciones a nivel internacional.

Por: Alfonso Sierra

Más allá de lo escrito y dicho por los opinadores que hablan de lo divino y lo humano, y que se sienten con autoridad suficiente para calificar, ponderar y criticar, con o sin argumentos; frente a lo sucedido en el partido entre Llaneros Fútbol Club y Unión Magdalena, lo que queremos y reclamamos, es claridad.

Que es censurable y reprochable el comportamiento de los jugadores llaneristas quienes permitieron que, ‘como Pedro por su casa’, y casi haciéndole calle de honor, entraran los futbolistas del equipo samario para marcar el segundo gol, a quién le puede caber duda. Una vergüenza y un atentado al fútbol y al deporte, no solo un descrédito para el club local.

Sin embargo, mal se hace quedarse apenas con los segundos previos a la terminación del partido, cuyas imágenes siguen dándole la vuelta al mundo, que todavía perplejo las mira y las repite; para crearse una ida integral y absoluta de lo ocurrido en todo el juego. Limitarse solo a esa anotación para sacar conclusiones a priori y entrar en escenarios especulativos, es además de simplista, improcedente y equivocado.

Lo que se vio en la cancha del estadio Bello Horizonte, hasta el gol del escándalo, fue a dos equipos tratando de ganar, cada uno con sus virtudes y defectos. Oportunidades de convertir hubo en ambos arcos, en el primero y segundo tiempo. A ambos les convenía salir triunfadores, a sabiendas de que Fortaleza FC, de manera sorprendente, porque era el favorito a imponerse; perdía frente al colero y eliminado Bogotá FC.

Que alguien muestre con evidencias palpables y sustentables, no con mensajes emocionales en redes sociales, en qué momento antes de la acción polémica, que Llaneros o Unión Magdalena se pararon, favorecieron al contrario o hicieron lo posible por no quedarse con el triunfo. De hecho, en el segundo periodo, uno de los jugadores más destacados fue el arquero llanerista Kevin Armesto. ¿Cuál equipo que ‘juega a perder’, tiene en su portero, una de las figuras del partido?

¿Cuál equipo que ‘juega a perder’, se pone arriba en el resultado y hasta último instante lucha por quedarse con la victoria y aumentar la ventaja en el resultado? Desde el minuto 36 de la etapa complementaria, con un tanto bien logrado por el delantero Diego Echeverri, el conjunto llanerista estuvo arriba en el marcador, y nunca bajó los brazos queriendo marcar más goles. El cuadro magdalense no se quedó atrás en procura de imponerse.

La película completa del partido, no el corto que se ha visto en todo el planeta, tiene dos momentos bien distintos. Antes y después del empate logrado por el visitante en el minuto 90 +2, a través de Ethan González. Gol legítimo que le quitó el último suspiro a la poca vida que le quedaba a Llaneros, el cual, agónicamente buscaba lo que ya parecía casi imposible, marcar varias anotaciones en el tiempo de adición, porque el 1 a 0 no le servía para ascender.

La igualdad cambió radicalmente la historia de un juego, hasta entonces ‘limpio’ y disputado con Faer Play. ¿Hubo algún penal dudoso o un error monumental y cuestionable, que pusiera en duda la transparencia del marcador que se presentaba?, la respuesta contundente es no. Lo que sucedió un minuto después es de lo que tanto se ha hablado, y lo que queremos saber. ¿Qué y por qué pasó lo que pasó?

Como en el famoso ‘Pacto de Lima’ entre Colombia y Perú, cuyo empate favoreció a las dos selecciones en la eliminatoria suramericana y que dejó por puertas a Chile de la Copa Mundo de Rusia 2018, visto ‘transparente’ y ‘propio del fútbol’, porque nos clasificaba al Mundial de Rusia 2018, esta vez ¿hubo ‘Pacto del Macal’?, averígüelo Vargas, como se decía coloquialmente en la Bogotá de antaño.

El doble moralismo salió como por arte de magia. Brotó como un volcán en erupción. Críticas inclusive provenientes de países cuestionados por resultados dudosos de sus selecciones de fútbol, que hasta han perjudicado a Selecciones Colombia en rutas mundialistas. Conceptos señaladores lanzados desde naciones con equipos sancionados por amaño y arreglo de partidos, y que se han constatado suficientemente. ‘La paja en el ojo ajeno…’

Lo único evidente y que todos miramos, es un arquero impotente tratando de evitar la caída de su arco, una defensa sin reacción y el gol de Jonathan Segura, que es ‘legítimo’, así se cuestione, como es lógico hacerlo, la actitud pasiva y displicente de los jugadores de Llaneros, que nada hicieron para impedir que la anotación se produjera, y ganara Unión Magdalena.

El reglamento del futbol dice que: “se marcará un gol si el balón traspasa totalmente la línea de meta entre los postes y por debajo del travesaño sin que haya sido llevado, lanzado o golpeado intencionadamente con la mano o el brazo por cualquier jugador del equipo atacante, incluido el portero, y siempre que el equipo anotador no haya infringido previamente las Reglas de Juego”.

El tanto del cuadro samario es legal, a luz de las normas que rigen este deporte. En el gol no hubo violación al reglamento.

Otra cosa, son las preguntas surgidas sobre la jugada que lo antecede. ¿Por qué la defensa facilitó convertirlo sin obstrucción alguna?, ¿hubo un acuerdo entre las partes para favorecerse, dependiendo las circunstancias y el marcador del juego?, ¿Se quiso perjudicar a Fortaleza FC?, ¿Fue una decisión autónoma de los jugadores o recibieron la orden de hacerlo?, hay tantas inquietudes, como opiniones sin sustento e irresponsables, publicadas en redes sociales.

La buena fe se presume y la culpabilidad se demuestra, es un principio universal del estado de derecho, aquí y en cualquier lugar del mundo.

Respuestas que nos aclaren tantas inquietudes estamos esperando. Ojalá se conozcan y sea posible demostrarlas para bien de todos, comenzado por la transparencia del fútbol, limpieza y diafanidad de la competencia deportiva. El primer beneficiado con la verdad es Llaneros Fútbol Club, institución de la queremos una posición fuerte y contundente, frente a lo acontecido.

Coletilla: Muchos de quienes han dicho no sentirse representados en Llaneros FC, por lo sucedido, son los mismos que hemos visto luciendo orgullosos en las redes sociales camisetas de equipos de la Primera A. ¡Qué horror!

Contenido Relacionado