María Fernanda Guerrero 

Periodista

 

Desde hace más de dos semanas el pulmón del mundo sufre un devastador incendio que ha arrasado con cientos de especies de fauna y flora que vivían en la Amazonía Brasileña

El mundo tiene sus ojos sobre el devastador incendio que ha arrasado con más de 500 mil hectáreas del Amazonas y que afectan terrenos de Ecuador, Brasil y Bolivia. Asimismo, la velocidad de este incendio es de tiempo récord.

Aunque este evento supera la magnitud de otros incendios, no es el único que se ha presentado en la región, pues según el Instituto Nacional de Investigaciones espaciales de Brasil, los focos de incendios ha aumento en un 82% con respecto al mismo periodo del año pasado.

La magnitud de este incendio provocó que el cielo de Sao Paulo, capital de Brasil, se tiñera de negro y que la ciudad oscureciera en medio de la tarde. Este fenómeno preocupó a los ciudadanos y al mundo, pues esta población está ubicada a 3 mil kilómetros del punto crítico.
El Amazonas absorbe mil millones de toneladas de dióxido de carbono al año y es el bosque tropical más grande del mundo. Cubre el 40 % del territorio de América del Sur y su expansión alcanza hasta nueve países, entre ellos: Bolivia, Colombia, Ecuador, Brasil, Guyana Francesa, Guyana, Perú, Venezuela y Surinam. Maneja una superficie de más de 5 millones de kilómetros cuadrados.

De otro lado, el gobierno del actual presidente de Brasil Jair Bolsonaro ha generado escándalos debido a que en su plan de gobierno ha eliminado muchas medidas de protección ambiental. Además, en repetidas ocasiones ha mencionado su idea de permitir la explotación minera y de recursos del Amazonas. Sin embargo, las instituciones de protección ambiental de Brasil han luchado en contra de esta medida, ya que es patrimonio de la humanidad y por lo tanto la decisión no es única del mandatario.

El Amazonas de la zona de Brasil ha perdido más de 3 mil kilómetros cuadrados de zona boscosa desde que Bolsonaro asumió el cargo como presidente, según Richard Magnus Osorio, el director del Instituto Nacional de Investigación Espacial (INPE), quien fue destituido por el gobierno de Jair Bolsonaro a principios de este mes.