María Fernanda Guerrero 

Periodista 

 

 

El proceso de construcción del nuevo puente sigue estancado debido a desacuerdos entre la interventoría y el concesionario responsables del viaducto

En la mesa de trabajo de Chirajara, que se realizó hace pocos días en la Cámara de Comercio de Villavicencio, se reunieron las distintas veedurías, representantes de la Contraloría y de la ANI con la gobernadora del Meta, Marcela Amaya, para discutir los avances y problemáticas del proyecto.

Allí se encontró que en los últimos 9 meses, no se han podido tomar decisiones en cuanto al diseño geométrico de la construcción del puente, debido a discrepancias entre la interventoría (Consorcio Ginpro SAS) y el concesionario (Coviandes).

Una de ellas es, según el vicepresidente ejecutivo de la ANI, Carlos Alberto García, que “el concesionario manifiesta que las exigencias de la interventoría supera lo establecido por las normas para puentes no solo las del año 1995 sino también las del 2015”. Esto ha generado desacuerdos, pues la interventoría objetó los estudios y diseños realizados hasta ahora, los cuales el concesionario considera que son suficientes.

De igual forma, el Consorcio Ginpro indicó la necesidad de replantear la alternativa de solución, ya que, según lo expuerto, «las obras propuestas no generan los factores de seguridad requeridos».

Por ello, la interventoría solicitó iniciar un proceso sancionatorio contra Coviandes por presunto incumplimiento. La etapa de construcción consta de 22 meses, sin embargo, a partir de lo que se plantee en la siguiente mesa de trabajo, definirán el tiempo que se requiere para la construcción. “Lo que hay que ajustar son los tiempos que se requieren para subsanar este tema de solicitud de ajuste en los estudios y diseños y si producto de esto se requieren obras adicionales”, indicó García.

Durante la mesa, el vicepresidente indicó que es posible que se puedan generar obras que lleguen más allá del alcance del acuerdo de transacción de Coviandes. Por ello, se espera que en la próxima reunión, la cual se realizará a mediados de septiembre, se tomen decisiones para avanzar.

Fabio Forero, a cargo de la supervisión del proyecto del nuevo puente de Chirajara, explicó que al subsuelo se le hacen unas líneas sísmicas, donde se determinan los perfiles del suelo. Hasta la fecha se han hecho más de 45 exploraciones reales. No obstante, la interventoría le pedía a la concesión que hicieran 48 perforaciones más. Al final llegaron al acuerdo de 4, pero Coviandes considera que es más que suficiente.

Este puente está en proceso de construcción desde el 2014, contando el proceso para construir el primer puente que se cayó el año pasado y que produjo la muerte de varios obreros.
Otra de las problemáticas para el supervisor es que “el puente Chirajara está sobre un lugar que está ubicado en un sitio afectado por ese fenómeno del Topping”, el cual define como el volcamiento de la roca. “Este fenómeno puede reactivarse”, afirmó Forero.

Entretanto, también hay desacuerdos en el diseño geométrico, en el que la interventoría pide que se amplíe el puente, pero tendrían que romper parte de los túneles. “Hoy en día nos dicen que la curva sea más ancha, entonces tendríamos que tumbar el túnel 16 para cumplir”.
Asimismo, reveló que los primeros estudios que realizó Coviandes fueron en el 2008 y “el proyecto de Chirajara fue diseñado bajo estos estudios”. Los estudios y rediseños más actualizados son los del año 2013.

Por su parte, la gobernadora del Meta solicitó a los presentes del evento que establezcan un cronograma y unas fechas para no prolongar más el inicio de la construcción.