Dos caminos para limpiar su cerebro

Dos caminos para limpiar su cerebro

Expertos aseguran que más vida natural y menos distracción digital, son dos claves para desintoxicar y fortalecer su mente, consiguiendo un equilibrio perfecto.

¿Cuándo fue la última vez que se sintió de verdad feliz y pleno, con la mente clara, descansado y profundamente conectado consigo mismo, con la gente y con el mundo?

Si hace mucho tiempo de eso, es adicto al trabajo, tiene problemas para dormir o vive encadenado a sus dispositivos digitales, es muy probable que su cerebro necesite una ‘puesta a punto’, según los doctores David y Austin Perlmutter, padre e hijo, y especialistas, desde distintos ángulos, en
los entresijos de la mente y el comportamiento humanos.

David Perlmutter es neurólogo, miembro del Colegio Estadounidense de Nutrición, y un reconocido investigador de las dolencias neurodegenerativas. Austin es médico internista y sus intereses académicos se centran en estudiar los efectos del agotamiento, la depresión y el manejo de las enfermedades crónicas.

“La modernidad nos brinda infinitas oportunidades de satisfacer nuestros deseos, pero en un mundo saturado de pantallas, inmersos en una rutina que nos impide alimentarnos, descansar o ejercitarnos adecuadamente, nuestro cerebro libra una dura batalla”, explican. Y “el resultado es que vivimos sintiéndonos solos, ansiosos, deprimidos… y propensos a las enfermedades y al sobrepeso”, subrayan.

Por eso crearon un plan para desintoxicar, limpiar y fortalecer nuestro cerebro y reconectar con la
corteza prefrontal, una parte de nuestra masa encefálica que es crucial en los procesos de toma de
decisiones y la ‘piedra angular’ de la agilidad cognitiva.

Este programa práctico está descrito en un libro conjunto titulado ‘Limpia tu cerebro’, basado en los últimos hallazgos científicos. El plan tiene dos componentes básicos: reducir las distracciones digitales y llevar una vida más próxima a la naturaleza. Y la promesa del Método Perlmutter es una vida más calma, plena, feliz y saludable y “retomar el control de nuestro cerebro”.

“Hay que establecer barrras entre nuestro cerebro y la influencia incesante de las distracciones digitales. No se trata de eliminar las tecnologías, sino de encontrar un nuevo equilibrio”, explican. “Con ello, obtendremos de la tecnología lo que necesitamos y limitaremos su capacidad de secuestrar nuestro tiempo y nuestro cerebro”. Y para conseguirlo nos proponen poner en práctica las siguientes acciones:

  1. 1. Revise y desactive las notificaciones no esenciales (las ‘apps’ de uso ocasional y de correo electrónico, entre otras) del teléfono móvil y el computador. Esto liberará su mente y le permitirá concentrarse en las tareas más relevantes.

2. Revise y borre las aplicaciones innecesarias del teléfono.

3. Active de forma predeterminada la función ‘no molestar’ del celular y el computador.

  1. Comience a usar el ‘modo avión’ durante las comidas y las conversaciones importantes, y también mientras duerme.

Configure sus dispositivos para impedir que interfieran en su sueño. Active la función de modo nocturno para reducir la exposición a la luz azul durante la noche, y si su teléfono no cuenta con esa función, descargue una app de modo nocturno.

6. Si las redes sociales no son esenciales para su negocio y su vida personal, plantéate abstenerte de usarlas o limite de forma sustancial el tiempo que les dedica. Si es indispensable que las utilice, determine la cantidad mínima de tiempo que necesita para cumplir sus objetivos y prográmela como parte de su día.

  1. Reserve períodos específicos de tiempo cada día para responder mensajes de texto, correos electrónicos y llamadas telefónicas, y cíñase a ellos. Respete estos límites a toda costa.

Empiece a reducir el tiempo que pasa viendo la televisión. Es una oportunidad excelente para ponerte al día con libros, conversaciones e incluso con audiolibros y pódcasts que fomenten el mindfulness (atención plena) y el crecimiento cognitivo.

Y regálese 30 minutos diarios con la naturaleza. Está demostrado que entrar en contacto con la naturaleza baja sensiblemente los niveles
de estrés, y aunque los investigadores siguen intentando determinar con precisión cuánto tiempo necesitamos pasar en contacto con ella para obtener esos beneficios, los doctores Perlmutter se suman a la media más recomendada: al menos media hora al día.

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