REDACCIÓN SIE7EDIAS
 

El tubular de la parte trasera del ciclista colombiano, que participó en la prueba junior del Mundial de Ciclismo, quedó tan averiado que hizo imposible que continuara con su marcha. A 78 kilómetros de la meta, Gómez estaba en la punta de la carrera y sufrió el percance que acabó con su sueño, en gran parte, porque el carro del equipo colombiano con los mecánicos encargados de auxiliarlo llegó 5 minutos después de lo sucedido.

Todos los aficionados responsabilizaron a la Federación Colombiana de Ciclismo, por considerar que la ayuda al pedalista juvenil fue bastante demorada. Sus lágrimas conmocionaron al país y desataron un debate álgido en las redes sociales.

Es por eso que la Fedeciclismo les salió al paso a las críticas. El mecánico de la selección nacional, Fermín Gómez, aseguró en un video que la culpa no fue de ellos porque el automóvil de la delegación colombiana estaba ubicado en el puesto 21 de la caravana de coches de la carrera, a varios minutos del lugar donde Gómez se tuvo que bajar de la bicicleta.

Además, el mecánico aseguró que Colombia tenía que compartir carro con las selecciones de Uruguay y Chile, y que esa situación también afectó su ubicación en la caravana.

“Nosotros no podemos llegar ahí como si fuéramos un helicóptero. Tenemos que pedir permiso a los jueces y lo que pasa es que no ha habido coches (de la marca de bicicletas) Shimano que son los que hacen la asistencia cuando hay cortes entre un equipo y otro”, aseguró el mecánico del equipo colombiano.

En conclusión, la Federación Colombiana de Ciclismo responsabilizó a los autos de la marca Shimano por no auxiliar al juvenil. A pesar del drama que vivió, Germán Gómez no se retiró de la carrera y la terminó en el puesto 60, a 16 minutos del ganador.

Vea aquí la respuesta de uno de los mecánicos de Fedeciclismo: