Manolo Torres 

Periodista

 

 

Los ciudadanos de este municipio han soportado los estragos ambientales durante décadas. Este año la situación no ha cambiado

Cada vez que llueve en el municipio de Guamal, se presenta algún tipo de trasvase o desbordamiento en el río que también lleva su nombre. Las personas deben resguardarse o estar atentas porque en cualquier momento se puede venir una creciente súbita.

Los caños que se conectan con el río Guamal se ven influenciados y en ellos también hay desbordamientos. En la última semana se presentó una inundación tan fuerte que llegó hasta el casco urbano y afectó a más de 150 familias. Las tareas de rescate se desplegaron de inmediato por parte de la Alcaldía Municipal, junto con el apoyo de la Cruz Roja, la Defensa Civil, el Cuerpo de Bomberos, la Policía y el Ejército Nacional.

Los puntos más críticos fueron los barrios Las Ferias, Fundadores, El Vergel y Las Brisas, donde se vieron afectadas aproximadamente 800 personas, según el informe del Batallón de Ingenieros. De igual forma, las veredas Pio XII, Orotoy y San Miguel, también presentaron daños y alrededor de 40 familias sufrieron los perjuicios de la creciente súbita del río Guamal.

Aun así, situaciones similares se han venido presentando durante todo el año y los estragos dejados por el afluente son diversos y representan una gran pérdida económica para las familias, ya que el agua logra dañar sus enceres, electrodomésticos y alimentos. Incluso los campesinos han perdido sus cultivos o herramientas de trabajo.

Al ser esta una emergencia que se repite con constancia el equipo de Llano7días decidió averiguar cuáles son las características y aspectos de esta situación. Para lo anterior se consultó al Jefe de la Oficina de Gestión del Riesgo de Guamal, Juan Carlos Guzmán, quien precisó que “la problemática del río Guamal es tan compleja que uno tendría que presentar un proyecto de reubicación en todo el caserío de la parte urbana y parte rural”.

Aunque las aguas no alcanzan más de 30 centímetros cuando llegan hasta las casas, los objetos o muebles siempre se dañan y para sacar a los pobladores de este problema tendrían que reubicar a todo el pueblo que está conformado por más de 14 mil habitantes.
Por otro lado, Guzmán indicó que el Servicio Geológico Colombiano acaba de realizar un estudio sobre la geomorfología y dinámica fluvial del río Guamal y así mismo Cormacarena ha presentado un proyecto que vale aproximadamente 78 mil millones de pesos para hacer obras de mitigación, ya que esta es la única forma de mantener protegidos a los habitantes de las crecientes súbitas.

“Pensar en reubicar, como en Villavicencio que la gente está metida dentro de los ríos, aquí es difícil. Aquí, política de reubicación no hay porque en la parte rural ellos están alejados de las orillas. No están ni siquiera en las rondas de los caños pero viven y se alimentan de todas esas veredas”, aseguró Guzmán.

Las obras de contención por el momento han avanzado 5 kilómetros y han logrado cubrir los puntos más críticos donde se presentan los trasvases. Por otra parte, Llano7días también habló con el Jefe de la Oficina de Gestión del Riesgo Departamental, Reinaldo Romero, quien explicó que dentro del Plan Departamental para Gestión del Riesgo existe un programa para zonas seguras, en donde se debe establecer qué áreas son verdaderamente seguras y cuáles son los puntos críticos.

De igual forma, Romero agregó que hay que tener en cuenta los datos arrojados por el Servicio Geológico Colombiano con respecto a la historia del río Guamal, ya que el municipio fue edificado sobre él. “Si hay un programa de reubicación debe estar en cabeza del señor alcalde, como primera autoridad del municipio y primer respondiente de acuerdo a lo que estipula la Ley 1523”, subrayó Reinaldo.
El equipo de Llano7días intentó comunicarse con la secretaria de Gobierno local de Guamal, Katherine León Rubio, para hablar sobre el tema pero no hubo respuesta.