Viviendo a metros del contagio

Viviendo a metros del contagio

A pocos metros de los muros de la Cárcel de Villavicencio se encuentra una gran cantidad de familias del barrio 20 de Julio, familias que si ya estaban acatando el decreto de aislamiento desde el inicio de esta pandemia, ahora lo hacen por partida doble.

Pues el centro penitenciario de la ciudad se ha vuelto el foco de contagio de COVID-19 de Villavicencio.

Wilson Marulanda, habitante del barrio, lleva más de 18 años viviendo en este sector y dice que nunca se había sentido tan expuesto a un peligro, como lo está sintiendo ahora. “Todos los vecinos estamos muy preocupados, como usted puede ver, las casas están totalmente cerradas, nadie sale a no ser que sea estrictamente necesario”, afirmó.

 Y es que el 20 de Julio se ha convertido en un barrio desierto, silencioso y con un ambiente temeroso, muchos hogares mantienen hasta sus ventanas totalmente cerradas. Por su parte, Liliana Vera, quien también es habitante del sector, tiene una tienda en el barrio y aseguró que el temor de los vecinos le ha influido, disminuyendo un poco las ventas pues ya están saliendo muy poco. “Estamos teniendo todas las precauciones, a mis hijos no los dejo ni salir a la puerta. Nos sentimos mucho más vulnerables que cualquier otra persona en la ciudad”, indicó.

Así mismo, muchos otros habitantes del barrio, en especial los que viven de frente al muro o la entrada de la cárcel, dicen sentirse aún más aislados que el resto y que incluso sus vecinos los han discriminado porque creen que ellos al estar tan cerca, podrían estar contagiados. “Nos sentimos mayormente aislados, el temor lo tenemos todos, no es nuestra culpa vivir tan cerca de la cárcel”, aseguró otro de los habitantes del barrio 20 de Julio y que tiene su casa exactamente frente a uno de los muros de esta institución.

Sin embargo, son conscientes de que no les queda más que esperar, seguir acatando las normas sanitarias y rogar porque el foco de coronavirus dentro de la cárcel se detenga o puedan exterminarlo; mientras tanto seguirán estando a pocos metros del contagio, viendo tras sus ventanas cómo siguen pasando los días de esta cuarentena, la cual aún no parece tener un final cercano

Contenido Relacionado