Omar Camargo
Periodista

Dos campesinos de San José del Guaviare fueron a conocer la experiencia de sustitución de cultivos de uso
ilícito.

Luz Helena Hernández, líder de la vereda La Nue­va Primavera, y Flaviano Mahecha Ávila, presiden­te de la Asociación de Productores Asoproce­gua, ambos de San José del Guaviare, estuvieron en Chiang Rai (Tailan­dia), invitados por la Agencia de Cooperación de Alemania, GIZ, para conocer la experiencia de este territorio que lo­gró cambiar los cultivos de amapola por modelos legales y sostenibles de agricultura, diversifica­ción de la producción, mayor nivel de ingresos y menor uso de químicos.

22 años lleva Luz Helena en el Guaviare, a donde llegó procedente del departamento del Tolima en busca de mejores oportunidades.

Luz Helena dice que llegó al Guaviare hace 22 años, procedente del Toli­ma, mientras que Flavia­no dice que llegó en 1994. Los dos se vincularon al programa de sustitución de cultivos de uso ilícito y fue así como la GIZ or­ganizó con la Fundación Mae Fah Luang (FMFL), de Tailandia, la mencio­nada visita a Chiang Rai. El modelo tailandés para contrarrestar el cul­tivo de las drogas ilícitas es reconocido como ejem­plo mundial.

La GIZ cita a Jatuphong Apipornpaisarn, oficial de desarrollo social de MFLF, diciendo que “desarrollo alternativo es como moti­var a la comunidad a pen­sar, analizar y ser capaces de manejar sus propios problemas utilizando la sabiduría popular, com­binada con nuevas tec­nologías. La comunidad adquiere la capacidad de resolver cualquier proble­ma por sí misma”.

Luz Helena dice que “a veces esperamos que todo nos llegue a la mano y nosotros tenemos algo muy precioso que son las tierras, y si nosotros nos proponemos a sembrarlas con amor, sé que nosotros podemos salir adelante”.

Flaviano, por su parte resalta que la tarea con­siste en no tumbar bos­que, no cultivar coca y no derramar una gota de sangre sino “mirar qué podemos hacer con lo que tenemos”. Y “lo que tenemos” en Guaviare es frutos amazónicos, en especial camu camu, co­poazú, lulo, piña y arazá con los que Asoprocegua fabrica pulpas de arazá, borojó, piña, azaí y ca­nangucha.

La época de cosecha para el azaí es entre abril y septiembre, para el moriche entre marzo y abril, para el copoazú entre abril y julio, para el cumare entre noviem­bre y diciembre, para el arazá entre abril y agos­to, borojó entre febrero y marzo, y piña entre abril y noviembre.

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