Diversidad vs. respeto

Resultado de la violencia

En los últimos días, en Villavicencio se generó una polémica bastante acalorada, en algunos momentos, por cuenta de la celebración del día y el mes del orgullo Gay. En la ciudad se colgaron banderas y se pintaron cebras multicolores, representando a la población con sexualidad diversa que habita la capital del Meta.  

En cuanto pasó esto, inmediatamente saltaron las voces de rechazo, por cuenta de utilizar el espacio público para estas manifestaciones de reconocimiento, también porque (según los comentarios) la administración sí pinta las calles de colores pero no arregla los huecos (punto que se aclaró que no se usaron recursos del municipio), así como también el rechazo por el “respeto” que merecen los niños y las personas que no comparten o aceptan este tipo de acciones.  

Pero hablar de respeto es ambiguo en estas situaciones. Muchas veces (no todas) en que AMBAS partes piden respeto, se hace de una manera irrespetuosa, grosera, fuera de contexto, buscando opacar a la contraparte… Exigiendo pero no aplicando. 

 Lo único claro que deberían tener, tanto comunidad LGBTIQ como quienes los apoyan y quienes están en su contra, es que el mundo no puede tratarse y dividirse en géneros o preferencias sexuales y quiénes están o no de acuerdo con estas.  

Personas, eso somos todos, con el mismo mérito para obtener respeto. Es inconcebible que de ambas partes haya insultos, mientras se pide tolerancia y respeto. Vivir y dejar vivir.  

Respetar para que se les respete. Convivir en paz, en vez de generar conflicto y choque, debería ser la consigna del actuar de toda la población. No se trata de imponer, desde ninguno de los dos lados. 

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