El que mucho abarca…

El que mucho abarca…

Por: Jaime Caballero Galindo

A la hora de escribir esta columna, Llaneros F.C. está clasificado a los cuadrangulares que entregarán un cupo a la Liga profesional y esperará dos largas semanas para cerrar esa clasificación, bien por eso.

Cuando se inició este proceso siempre quisimos aterrizar al emotivo gerente general Juan Carlos Trujillo, cuando nos decía que este equipo había sido conformado para ser campeón y que Llaneros tendría basquetbol profesional y beisbol.

Recuerdo que el lanzamiento del baloncesto fue con bombos y platillos y acaba de terminar una asamblea de clubes y el lanzamiento del segundo torneo profesional y Llaneros no lo jugará, sencillamente porque como decían los abuelos.

 “El que mucho abarca poco aprieta”, eso en términos de juan pueblo es que no siempre suena la flauta de querer hacer todo al mismo tiempo.

Verificada la información con la liga profesional de Baloncesto, Llaneros lo único que tiene es una aspiración a una franquicia, no es ninguna ficha ni mucho menos un derecho de participación y no creo que su credibilidad sea muy amplia cuando vamos para el segundo torneo y no tenemos ni un balón. Hace unos días me presentaron al jefe de prensa para el baloncesto y el beisbol y me quedé pensando de que hablará el jefe de prensa de baloncesto y beisbol en un equipo que solo tiene sueños y aspiraciones pero que no hay ninguna realidad.

Un familiar del beisbolista Edgar Rentería también forma parte de las ilusiones de Llaneros y ya estuvo preguntando en las obras de la Villa Olímpica ¿para cuándo estaría el diamante de beisbol?.

Muy plausibles todas las intenciones pero lo que es claro es que Llaneros primero debe consolidar la propiedad de sus instalaciones de fútbol para tener una base administrativa y logística y no querer abarcar equipos profesionales de tres deportes, sobre todo de uno como el beisbol en una ciudad sin ninguna tradición y muy poco conocimiento de la pelota caliente.

 Sé de muy buena fuente que las condiciones económicas de Llaneros como empresa no son las más viables y que la reciente salida de Omar Vásquez no solo obedeció a su bajo nivel futbolístico sino también a que no era posible pagar su contrato.

El deporte profesional es con plata y a pesar de que el baloncesto y el beisbol son temporales en Colombia, no creo que lo indicado y lo viable económicamente sea tener tres deportes profesionales y no consolidar ninguno.

Es mejor apuntarle al punto inicial del proyecto que es el logro de la casilla profesional del fútbol, que ya les quedó claro que no es tan sencillo ni tan fácil y de pasada pagarle un curso de relaciones públicas y buen lenguaje al técnico Walter Aristizábal que cree que con sus actos dictatoriales y su alta grosería se consiguen los resultados. Por ahora consolidemos la clasificación a la final que no está clara y miremos a ver si logramos cumplir el primer objetivo que es el ascenso.

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