El rescate de las regalías

La solidaridad reclamada por el  gobernador

Las bonanzas cafeteras vistas por el país, eran disfrutadas por las grandes regiones productoras como Antioquia y el viejo Caldas etc, y se reflejaron en un progresivo ingreso económico en estos departamentos. Nadie recuerda que fueran repartidas en todos los municipios de Colombia.  No ha sucedido lo mismo con las regalías del petróleo. Por el contrario, cuando se empezaba a reconocer mayor participación a los departamentos productores como el Meta, el gobierno Santos, ley 1530 de 2012, reformó el Sistema General de Regalías (SGR), reduciendo de un tajo nuestras regalías, hasta resentir, de qué manera, el ingreso departamental y su desarrollo económico y social.

Recuerdo haber escrito entonces una columna protestando por el comportamiento de algunos de nuestros parlamentarios, incluida Maritza Martínez, a quien criticaba por haberse retirado en el momento de votar la reforma. Pero así mismo, como en columna anterior le reconocí su entrega hoy en el Senado, al lado de Jennifer en la Cámara, exaltando el trabajo intelectual de la mujer llanera en el Congreso, debo señalar su éxito en la comisión que concilió las posiciones de Senado y Cámara, y cuyo resultado será el nuevo (SGR), en virtud del cual, el Meta, pasará de recibir $ 650 mil millones en el bienio 2019 – 2020, a más de $ un billón en el bienio 2021-2022.

Esta reforma incrementa regalías a todas las regiones productoras, permite mayor autonomía en su manejo a departamentos y municipios. Los famosos Ocad (órganos colegiados de administración y decisión), que solo entorpecían dilatando las decisiones, fueron casi eliminados. De 1160, quedaron ocho. El control se hará mediante un sistema llamado el botón rojo, especie de semáforo que indica ayuda para proyectos atrasados o con dificultades.

Trae buenos ajustes el SGR, pero falla al asignar solo el 10% de los recursos a Ciencia, Tecnología e Innovación. Un incremento del 0.5 % a la investigación científica, en medio de la dependencia y los muertos por Covid es un despropósito inexplicable.

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