GRAVE

«Perder es ganar”

“He declarado insubsistente a la ministra del deporte por sus actuaciones indelicadas con el presupuesto de la Nación”. Este mensaje del presidente Gustavo Petro es algo muy grave que no puede quedar como un simple Twitter y con la respuesta de María Isabel Urrutia que niega todo de manera rotunda “Defender al ministerio de la politiquería es lo único indelicado que pude hacer, no renovar más de 1.400 contratos debió ser lo indelicado”. Pero lo más grave es que la ministra fue cuestionada, la acusan de actos indelicados y de corrupción en el ministerio del deporte y con documentos en mano le demuestran que en la última semana donde políticamente ya no era funcionaria, pero legal y técnicamente lo seguía siendo, adujo que los contratos que firmó ya estaban en proceso y que, por lo tanto, no fue ni indelicado ni corrupto.

El deporte y los deportistas de este país quedan muy mal parados porque se le da la oportunidad de llegar al ministerio a una gran deportista que ya estuvo en el congreso y que ha hecho una carrera de la que todos en el deporte esperábamos grandes frutos y que su buena labor le abriera la puerta a otros protagonistas del deporte porque solo quien ha sentido en sacrificio y el esfuerzo y muchas veces la injusticia de ser deportista en Colombia, debería actuar de esa misma manera, con equidad, con conocimiento de causa, pero para la historia este fue un mal experimento. Aquí solamente hay dos caminos, que el presidente presente las denuncias
respectivas de las que él en muchos términos llama “Manejos indelicados” o “Malos manejos” del presupuesto, porque de lo contrario no basta el mensaje, las entidades de control deben conocer estos temas y sacar conclusiones y fallos definitivos porque esto no se puede volver un rifi rafe por redes sociales sin concretar acusaciones o hechos que afectan el presupuesto del deporte y donde el Ministerio que se creó con tanto orgullo, termina siendo la cenicienta como siempre.

El otro camino es que Urrutia si realmente cree que no se manejó mal el presupuesto, que no fue indelicada, cuando realizó contratos sin tener ya el respaldo del gobierno a altas horas de la noche y aprovechando que legalmente podía hacerlo, por más
amistad que tenga con el presidente Petro, María Isabel Urrutia no puede quedar en la picota pública como corrupta y su defensa no puede seguir siendo: “Yo no fui y agradezco al presidente por haberme dado la oportunidad”.

El deporte no puede terminar siendo un juego y dejar ahí la cortina de la corrupción y de la cuestionable gestión de una ministra de la que se tenían muchas ilusiones. Los Juegos Nacionales no quedan destrabados ministra, los convenios con el Comité Olímpico y sus problemas personales con los dirigentes dejan en el limbo la participación de Colombia en los Juegos Centroamericanos y la realización de los Panamericanos de Barranquilla, su gestión no podía ser entregar uniformes, balones y visitar zonas olvidadas, sin soluciones reales. Grave, muy grave, alguien mintió, el presidente o la exministra,mlo grave es que es una mentira de 27 mil millones con un gobierno que dijo cambiar y nada cambia. Cambiamos de nombres, pero no de dinámicas.

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