“La trampita”

¿Pa´cuándo?

Colombia es un país, donde generalmente predominan los dichos de: “Hecha la Ley hecha la trampa”, “Nuestra malicia indígena” todo esto no es más que la vieja herencia española de querer ser más vivo, pero con la famosa “mentira piadosa o trampita”. El Ministerio del Deporte, buscando nuestra salud y que el país no se colapse por la pandemia, ha llevado el tema del deporte con mucha responsabilidad y siguiendo los protocolos debidos, pero como nosotros estamos acostumbrados a hacer lo que queremos, entonces no nos importa pasar por encima de las normas, porque somos así.

El Gobierno autorizó que pudiéramos montar en cicla, por necesidad de transporte masivo y por deporte y recreación. Pero también dijo que se debía montar de manera individual, no en grupos y nunca dijo que el COVID desaparecía en los sitios de hidratación, no son más que tiendas sin el más mínimo cuidado.

En el caso de los senderos ecológicos, ejemplo nuestro la Vereda El Carmen, se autorizaron unos horarios, unas edades y el respeto por el pico y cédula, pero somos tan dados a no acatar las normas que el fin de semana del 13 de junio, llegaron a esta vereda el doble de quienes iban regularmente, solamente pensando en salir, pero también en hacer la trampita y después contarla con orgullo. Va menos gente a Monserrate en Bogotá que aquí a la Vereda El Carmen.

 Y no es una exageración, me di a la tarea de contar durante una hora, las personas y me cansé en el número 5mil. Afortunadamente, la Alcaldía y el IMDER entendieron el gravísimo foco que se pueda crear entorno al deporte y el fin de semana anterior tomaron correctivos, llegando al extremo de poner policía y ejército para evitar “la trampita”.

El deporte es una necesidad para la salud, mente sana en cuerpo sano, pero no puede ser la disculpa para violentar las normas y crear un caos, que se generaría de una masiva infección, haga deporte individual, póngase el tapabocas, lávese las manos, cargue el desinfectante, son cuidados básicos para que su vida perdure, porque nada sacaría si usted trota una semana y a la siguiente está contaminado por el COVID. Eso es como lo del famoso día sin IVA, no teníamos para el mercado, pero por arte de magia aparecieron las tarjetas para comprar los televisores, celulares, neveras y cosas que no son necesarias. Así somos, nos fascina “la trampita”.

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