¿No es hora de irse?

¿No es hora de irse?

No lo vendieron como un técnico ganador, experimentado, con un gran proyecto, le dejaron hacer el equipo, le dieron todo el respaldo, pero terminó siendo un culebrero con un lenguaje agresivo y descalificador y con un fútbol caduco, sin ideas y con muy pocas opciones dentro del campo.

Sin tener en cuenta el famoso escándalo de este año pasado porque hasta ahora no hay una prueba que condene a Walter Aristizábal, actual técnico de Llaneros, a veces la dignidad es más importante y siendo el líder de un grupo, quedó debiendo una explicación o por lo menos una disculpa, pero el partido continúa, y lo que ya se demostró el lunes, es más de lo mismo, un equipo donde su memoria futbolística  va hasta el tercer cuarto de cancha y de ahí en adelante quedan sin opciones de gol con un toque insulso sin profundidad y las muy pocas que crea no se convierten. No hay pequeñas sociedades, teniendo en cuenta que Manuel González y Marlon Sierra están aislados, Mateo García termina haciendo mucha falta y el técnico habla de los canteranos y la verdad es que no se ve a ninguno.

No se ve un ambiente de alegría, porque el triste final del año pasado nos persigue y el técnico Aristizábal de manera caduca y encerrado en el viejo fútbol, aísla al equipo de la prensa, esconde esquemas tácticos que no usa en sus partidos y termina actuando y trabajando como los viejos técnicos que no se actualizan y que creen que el fútbol todavía es a los trancazos y como caiga.

Llaneros no tiene pequeñas sociedades, sus marcadores no salen, no se suman al ataque y aquí siempre el rival le hace una doble línea de cuatro que parece que Aristizábal nunca aprendió a romper y si no tiene los jugadores pues debe decirlo y pedirlos, pero también es cierto que Rafael Dudamel lo demostró en el Cali, un técnico también debe potencializar los jugadores, para que con lo que tiene se logre mayor efectividad y producción, pero en Llaneros uno ve que los jugadores siguen una misma línea no suben el nivel y hay jugadores que realmente no son para jugar fútbol profesional y eso tampoco lo ve el técnico.

Por todas las anteriores razones, con mucho respeto pero con mucha claridad, es hora profesor Aristizábal de que usted de un paso al costado, para que el mundo futbolístico empiece a olvidar el triste final de 2021 y para que este proyecto deportivo no se vaya al abismo, usted es un técnico desconocido en la región y poco querido, porque sus actitudes, su soberbia y su temperamento montañero le han creado una aureola de estar encerrado en su propio mundo y donde da la impresión que su interés no es el equipo sino su propio ego.  Profe de verdad, de corazón, por el bienestar de nuestra región y por este equipo que todos queremos ver en los primeros lugares, que no queremos seguir siendo perdedores de locales, renuncie, regrese a su querida Pereira, actualícese y seguramente usted es un buen técnico, pero en el fútbol a veces las cosas no se dan y la energía no es positiva.  Gracias de antemano por lo que haya podido dejar, buen viento y buena mar.

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