Paradoja

Déjenlo llegar

A la misma hora que la FCF presentaba al argentino Néstor Lorenzo como nuevo técnico de la Selección Colombia, dos horas después el técnico colombiano Luis Fernando Suárez clasificaba a Costa Rica al mundial de Qatar 2022 con un trayecto casi imposible logrando 19 puntos de 21 posibles y alcanzando un repechaje que no estaba en las cuentas de nadie.  Esas son las cosas que debemos analizar, por qué los técnicos colombianos funcionan en otras latitudes y no en nuestro país, por qué Suárez con mucho menos equipo logró una clasificación histórica para los ticos, por qué después de Francisco Maturana y Hernán Darío Gómez, la flauta no volvió a funcionar.

Le escuché decir muchas veces a Luis Fernando Suárez en Costa Rica: “Se cree en lo propio y se acepta lo extranjero en la medida que aporten, ellos entendieron que solamente unidos habríamos de llegar a disputar el cupo y así lo haremos contra Nueva Zelanda”, lo lograron, lo soñaron, lo vivieron, con una gran realidad, pero sobre todo, creyeron.

En Colombia cuando llegó Reinaldo Rueda, como todo en este país, la mitad le creímos y la otra mitad al segundo partido ya estaban pidiendo cambio y cada convocatoria se volvió un infierno porque la polarización nuestra raya en lo inhumano, en creer que mi razón está por encima de cualquier otra y las armas que utilizan para hacerlas valer, no importan.  Costa Rica tiene mejores directivos, mejor fútbol, mejores escuelas de formación, mejores categorías menores. No creo.  Nosotros tenemos una razón por encima de lo que sea para torpedear cualquier proceso y cualquier ilusión y no cumplir con mis parámetros en un egoísmo total y malsano.  Aquí no empezamos pensando en qué se va a lograr sino en quién lo va a lograr, porque de acuerdo a esa persona, lo apoyo o no lo apoyo, porque si triunfa no me conviene y su derrota me satisface.

Néstor Lorenzo se acabó de sentar en el banco de la Selección Colombia y ya varios lo llenaron de adjetivos: el asistente, el inexperimentado, el técnico que no sabe de mundiales. Se les olvida que Lorenzo trabajó diez años hablándole al oído al último técnico que en Colombia nos llevó a dos mundiales, Néstor Pekerman, olvidan que en las selecciones argentinas   de categorías menores, Lorenzo fue el técnico descubridor y potencializador de jugadores que hoy son figuras del equipo de mayores y sin haber hecho el primer llamado, ya salieron los amigos de James Rodríguez y los enemigos a descalificarlo y sin la más mínima consideración, sobre todo sin el más mínimo argumento.

Y así sea paradójico que nuestros técnicos estén en el mundial y nosotros contratemos extranjeros, es sencillamente porque ese “chicharrón” de manejar la Selección Colombia ya no lo quieren los técnicos nacionales y Juan Carlos Osorio, que hizo hasta lo imposible, perdió toda credibilidad.

Daba gusto escuchar en el estadio a los ticos gritando ¡sí se puede, sí se puede! Pero en Colombia somos tan polémicos que ese grito lo llaman mediocridad. Dios mío, que pasen estas elecciones rápido a ver si se respira otro aire y volvemos a la alegría que tiene hoy Costa Rica.  Profe Suárez, felicitaciones.

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