¿Por qué me duele tanto la vía al Llano?

Impacto del libre comercio con Estados Unidos en la industria agrícola del Llano Segunda Parte

Dicen los sociólogos que, en cualquier ciudad, todo el mundo sabe dónde quedan las ollas criminales, dónde conviven los delincuentes y dónde se vende lo robado: excepto la policía. Lo mismo sucede con la vía que comunica a Villavicencio con Bogotá: el más analfabeta sabe que la solución real pasa por construir una nueva vía lejos de la Cordillera Oriental no a través de ella debido a su inestabilidad geológica.  

Los únicos que no lo saben son las autoridades. Yo me río nerviosamente cuando yo paso por esta vía y veo que están poniendo mallitas y estaquitas, arriesgando la vida de los pobres trabajadores y despilfarrando nuestros impuestos a sabiendas de que es plata perdida. En una columna anterior, donde explique con cifras en mano dadas por la Universidad Nacional, la Universidad de los Andes y la Sociedad de Ingenieros de Meta, entre otros, que la Cordillera Oriental colombiana, a diferencia del Kilimanjaro de África, del Himalaya en Asia o de los Alpes de Europa, está en pleno proceso de acomodamiento geológico y así será durante los próximos 5.000 años y nada ni nadie pueda ni impedirlo ni modificarlo.  

Entonces ¿por qué esta terquedad y esta fe ciega que va en contra de la lógica más elemental en mantener ad vitam eternam el mantenimiento de este tramo? ¿Cuál es el interés? O mejor ¿Quiénes son los que se ganan un dineral con nuestra desgracia? Porque es obvio que hay alguien a quien el conviene mantener y sostener al llano incomunicado como una isla en cada invierno. ¿Quién es o quiénes son? Yo me acuerdo de una conversación que sostuve en Bogotá en los 90s con el doctor Carlos Lemos Simmons, cuando arreciaban las bombas del cartel de Medellín y había muertos por millares “los únicos negocios que están felices con esta matanza son las funerarias, hay alguien que siempre gana con las desgracias ajenas”, me dijo. Sospecho que en este tramo de la carretera mal estudiada, mal investigada, mal diseñada y mal ejecutada que mantiene en jaque al llano entero cada vez que llueve hay un chupasangre que se gana billones. Tengo mis sospechas. 

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