Seguro mató a confianza

Resultado de la violencia

La falsa idea de tranquilidad que se arraigó en el departamento del Meta por cuenta de la creciente cifra de recuperados del coronavirus, ha generado desobediencia ante las medidas de aislamiento y los protocolos de bioseguridad, además de la pérdida del temor al contagio. Si bien es cierto que las cifras no mienten y los recuperados siguen aumentando, esto en ningún momento ha significado que la amenaza se haya reducido.  

Sin embargo, los habitantes del Meta parecen haber asumido esta posición, situación que se vio reflejada en la primera jornada de día sin IVA, pero ese tema ya se tocó en otro editorial. Lo importante aquí es que esa tranquilidad es que ingenuamente los llaneros han asumido que al incrementarse los números de recuperados, creen que el virus ya no está siendo tan peligroso como lo advierten las autoridades.  

No es otra cosa, más que buscar justificaciones para no respetar un aislamiento que, aunque se ha extendido y tal vez no sea tan cómodo, sigue siendo la manera más efectiva de contrarrestar la emergencia. Las cifras de muertes en Colombia también han aumentado, es un dato que no se nos puede escapar. Los gobiernos siguen imponiendo medidas e intentando reactivar poco a poco las cosas, pero no es suficiente si el pueblo no pone de su parte para evitar que la situación siga saliéndose de control. 

 Yéndonos un poco más lejos y aprovechando para tocar otro tema, tampoco es suficiente si “el segundo cargo más importante del país”, desestima todas las medidas que se han venido tomado, contradice al gobierno nacional, pero no de la manera en que la Fiscalía debería hacerlo, porque en esa manera no se ha visto ninguna acción de “el segundo cargo más importante del país”. En fin, no hay que olvidar que la responsabilidad social incluye a gobierno y pueblo. EL riesgo sigue latente y está en manos de todos combatir la propagación del virus y que este siga cobrando vidas. 

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