Sin control no existe éxito

Paz y solidaridad

Por: Néstor Restrepo Roldán

Hoy me levanté con el alma de profesor que durante más de 15 años coloqué de manifiesto a más de dos mil estudiantes que escucharon mis pláticas sobre pensamiento administrativo, enseñanzas que hoy corroboro como exactas para todos los que ejercemos tan bella profesión.

Comentaba que si un católico no cumplía a cabalidad con los 10 mandamientos de la Ley de Dios, no llegaría al cielo y que si un gerente o administrador no cumplía con los 14 principios de Henry Fayol, no alcanzaría el éxito.

No podemos olvidar que administrar es arte y es ciencia y que el proceso administrativo lo componen: la planeación, la organización, la dirección, la coordinación y el control. Ya, el perfil de cualidades de cada uno, hace que correspondan capacidades especiales como la técnica, la comercial, la financiera, la administrativa, etc.

Si alguien cumple el proceso sin el debido y acertado control, no obtendrá el éxito. Y bien me decía, el exgobernador Jorge H. Acevedo: “La vanidad humana sólo aplaude el éxito. Si usted hace mil acciones buenas y una mala, lo recordarán por la mala”.

Quiero con esta nota, no solo recordar lo aprendido, si no dejar constancia de tales enseñanzas para que quienes se interesan por administrar, la consideren como verdad cierta para poner en práctica.

La mayoría cree que alcanzar el poder de la autoridad es el todo, olvidando que ella exige responsabilidad, control y juicio. Nada es fácil. La autoridad es tan codiciada como la responsabilidad, evadida.

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