Manolo Torres

Periodista

Algunos paisajes naturales en el Meta se descubrieron luego de que se firmaran los acuerdos de paz

Aunque para muchos colombianos el Meta antes era un terreno desconocido y peligroso, ahora el departamento se ha convertido en un objetivo turístico para los viajeros más exóticos e intrépidos.

Muchos municipios dejaron de ser zonas de guerra luego de que se firmaran los acuerdos de paz en La Habana, Cuba. Esto permitió que se descubrieran nuevos paisajes naturales en San Juan de Arama, Mesetas, Uribe, Lejanías, Vista Hermosa y La Macarena. Emocionados por estos hallazgos, muchos colombianos han empezado a recorrer estos lugares y así mismo los habitantes han mostrado interés por impulsar el turismo en la región.

Es así como se ha podido mostrar al público atractivos naturales como el Cañón del Río Güéjar, las cascadas de Santo Domingo, 7 machos y La Unión, los Chorros de Sardinata en la vereda Maracaibo; entre otros destinos que resultan ser un paraíso soñado para los amantes de la naturaleza.

Por otro lado, Juan Carlos Arias, coordinador de Gestión y Manejo de Áreas Protegidas de la Orinoquia de Parques Nacionales, explicó que gracias a la finalización del conflicto también se han logrado desarrollar un buen número de expediciones biológicas en zonas como los páramos de Chingaza y Sumapaz, en el piedemonte llanero y en el sur del Meta en la región de La Macarena.
Entre los resultados más significativos se encuentran los hallazgos de nuevas especias que habitan en la Orinoquía y que no se conocían a nivel nacional.

Esto ha permitido ampliar el área de distribución y que se abran nuevas expectativas de realizar otras expediciones científicas.
Además de esto, Arias señaló que “para garantizar la conservación de los Parques Nacionales Naturales y sus zonas aledañas, se desarrollan proyectos de restauración, ecoturismo participativo con comunidades, reconversión de actividades productivas y consolidación de los sistemas locales de áreas protegidas con la participación de las reservas naturales de la sociedad”.

Con lo anterior, los investigadores han podido trabajar de la mano con las comunidades locales y campesinas, para así aumentar el empoderamiento de la región y el conocimiento del entorno para que sean los habitantes los principales beneficiados de la actividad turística en el Meta.