Manolo Torres

Periodista 

 

En Catumare los estudiantes se han ido contagiando del gusto por la ‘bici’. Ahora implementarán un sistema de préstamo para impulsar su uso

En medio de los estragos causados por el cambio climático y la contaminación, nacen ideas que buscan contrarrestar los daños que se han generado a nivel ecológico. Así mismo, hay escenarios en los que se observa cómo los ciudadanos buscan aportar un cambio positivo ante la situación que atraviesa el planeta y mejorar la calidad de vida de sus comunidades.

Una de estas historias tiene lugar en la Comuna 8 de la ciudad de Villavicencio, donde los estudiantes del Colegio Departamental Catumare se muestran comprometidos con el uso de la bicicleta como medio de transporte. Más de 100 estudiantes llegan a diario a la institución usando este vehículo, sin embargo, no todos los jóvenes logran tener acceso a esta herramienta o no se motivan a pedalear hasta el colegio.

Ante esta situación, el psicoorientador de la institución educativa, Iván Meléndez, ha buscado promover el uso de la bicicleta entre los estudiantes, para que estos vean en ella un medio de transporte pero también disfruten de ella como una experiencia enriquecedora para la vida.

Desde hace seis años el hombre se mueve en bicicleta de un lado a otro. Todos los días llega al colegio en su cicla y con este ejemplo los niños han mostrado interés en el ejercicio de pedalear. “A nadie se le ha pedido que vaya en bici, sencillamente se ha ido contagiando en toda la comunidad educativa”, aseguró Meléndez para el equipo de Llano7días.

De igual forma, explica que el proceso ha sido sencillo y silencioso pero se lleva desarrollando desde hace un buen tiempo. Entre las actividades que han implementado está la construcción de un ciclo-parqueadero en donde se albergan cerca de 50 bicicletas en cada jornada y este se ha pintado con la ayuda de algunos estudiantes. Son muchas las historias que se crean alrededor de la experiencia de montar bici, ya que para los niños ir al colegio se convierte en una aventura sobre dos ruedas.

Aun así, Meléndez indica que todavía queda mucho por mejorar en cuanto a educación y conciencia vial en Villavicencio. “Seguimos con las pérdidas de los accesorios de las bicis, niños en bicis colgándoseles a los carros; por otra parte: niños motivados al ir en bici al colegio, puesto que cada recorrido se convierte en un paseo, algo divertido”, finalizó el psicoorientador.

Para brindar un apoyo a esta comunidad, la Secretaría de Movilidad entregará 10 bicicletas que harán parte de un sistema de ciclas compartidas que los estudiantes podrán solicitar para ir del colegio a su casa y viceversa. Incluso se podrán quedar con ella el fin de semana.

Todavía no se conoce la fecha exacta de la entrega, ya que esto depende del Ministerio de Transporte y la solicitud de asignación está en proceso. Los funcionarios ya entregaron un ciclo-parqueadero con espacio para diez bicicletas y también han realizado charlas sobre seguridad vial.

La Secretaría de Movilidad señaló que el colegio será el encargado de establecer la dinámica y los requisitos que necesiten los jóvenes para utilizar las bicicletas.

Meléndez agregó que en ocasiones la comunidad ha donado ciclas a la institución y estas se han restaurado para luego dárselas a los estudiantes.