Ayudando a los abuelos

Ayudando a los abuelos

Hace 31 años realiza labor social con los adultos mayores. “Comenzamos haciéndoles almuercitos a 87 abuelitos, con los mismos mercados de nosotras o los productos que nos regalaban los vecinos”, contó María Teresa. “Con la pandemia todo ha sido más difícil, contamos con un supermercado donde nos fían y les vamos pagando de a poco, aunque el dueño nunca nos cobra”, contó María, añadiendo que su deseo de ayudar nació al ver las múltiples necesidades que afrontan muchos abuelitos.

Junto a los abuelos han construido una familia y solo los separa la muerte, “para nosotras es muy duro el partir de ellos. Llevamos muchos años juntos, cuando se enferman o les pasa algo, siempre lo llaman es a uno”, contó María Teresa.

En Porfía tienen una fundación llamada Caepa donde recibían diariamente a los abuelos durante varias horas, pero a raíz de la pandemia se vieron en la obligación de cerrar sus puertas, por temor al contagio debido a la avanzada edad de ellos. “El encierro ha agotado a los abuelos, cuando nos donan mercados les vamos llevando, siempre se les reparte por igual. La mayoría viven solos, que no tienen familia y se les hace más difícil esta situación”, expresó la mujer.

María Teresa aseguró que cada vez que tiene que salir a la calle le pide a Dios que la proteja del virus, pues para poder llevar las ayudas a los abuelos debe salir y sabe que existe un riesgo. Sin embargo, sigue comprometida con la labor social, ya que de su gran corazón y el de sus otras dos compañeras, dependen muchos adultos mayores.

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