Ayudando a salvar vidas

Ayudando a salvar vidas

Entre las historias de vida del personal de la salud se encuentra la de Eubimar Montaña, quien actualmente reside en el municipio de Cumaral junto a su esposa y sus tres hijas de 8, 11 y 15 años. Eubimar llegó al Llano buscando un sitio cálido, pues una de sus hijas tuvo afectaciones en sus pulmones y el frío complicaba su estado de salud.

Su motor de vida es su familia y por ella lucha diariamente, cumpliendo con una profesión donde ayuda a salvar vidas. A raíz de la pandemia, como le ha sucedido a la mayoría de los colombianos, la rutina de Montaña se vio alterada.

Al llegar a casa después de la jornada laboral, se quita todos los elementos que tuvo en la calle y pasa directamente a la ducha, buscando disminuir al máximo el riesgo para sus seres queridos. “En lo personal han cambiado muchas cosas.

Hay que estar lejos de los amigos, ya no se puede salir al parque con la familia”, expuso Eubeimar, añadiendo que el miedo al potente coronavirus lo acompaña diariamente. Pese a que teme contagiarse y llegar a contagiar a su familia, sabe que además de sentir satisfacción ayudando a los demás, es la manera de obtener el ingreso que le permite sacar adelante a sus seres queridos.

Cada día sale de su casa con optimismo y confiando en que todo saldrá bien. Siempre le ha gustado todo lo relacionado con ayudar a los demás, desde el colegio pertenecía a la Defensa Civil y en el Ejército fue el enfermero. Sin embargo, confesó que en su actual trabajo es frustrante cuando no logran cumplir con el objetivo de salvar una vida. “En una ocasión tuvimos que atender el caso de un niño que se había ahogado, aunque lo reanimamos y lo trasladamos a un centro asistencial, finalmente falleció.

Esa es una de las cosas que más me ha marcado”, expresó Eubeimar. Cada vez que atienden un paciente buscan llegar lo más rápido a la clínica, pero no siempre las cosas salen como se quieren y tienen que aceptar que la vida de esa persona ha llegado a su fin.

En cuanto a la pandemia, Montaña aseguró que es una situación que va para largo y en medio de la cual ya ha tenido que lidiar con personas que los tratan diferente al pertenecer al gremio de la salud. “Una vez fuimos a una panadería y buscaban atendernos desde lejos, como si estuviéramos enfermos”, contó el auxiliar de enfermería.

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