Batalla contra el COVID-19

Batalla contra el COVID-19

Basilio Pérez es un nombre desconocido para muchos, pero reconocido por un gran número de personas que saben de la loable labor que ha realizado en la cárcel de Villavicencio. Al mencionar a los héroes en esta pandemia, es imposible no nombrarlo a él.

Su segundo nombre es Andrés pero no le gusta, prefiere que lo llamen Basilio, como su abuelo, a quien recuerda como un hombre admirable y guerrero del que aprendió quizás esa gallardía con la que se ha enfrentado a esta pandemia.

Tiene un hijo de 4 años de edad y su esposa tiene ocho meses de embarazo. Al preguntarle sobre el cambio en su vida a raíz del COVID-19, aseguró que en el penal los tomó por sorpresa como a todo el mundo, “como los dos primeros contagiados estaban en el hospital, guardábamos la esperanza de que no hubiese llegado a la cárcel, pero hicieron 15 pruebas en el patio Santander y salieron positivas, ahí todo se empezó a derrumbar, todo el mundo empezó a pensar en qué íbamos a hacer”, relató el guardia.

Tuvo la idea de que se comenzara a repartir en la cárcel la ‘aguapanela de la esperanza’, una bebida caliente que además de la panela incluye hierbas y limón, pero lo más importante es que la hacen con la fe de que brindará alivio a los enfermos y les ayudará a fortalecerse.

Acudió a la solidaridad de los villavicenses para conseguir los ingredientes de la aguapanela y fue todo un éxito. Su sonrisa no se ha apagado y todo el tiempo busca la manera de inventar cosas para lograr superar lo que se está viviendo en la cárcel.

Ama su trabajo y sabe que lo primordial es garantizar la seguridad, pero no deja su lado humano que lo lleva a pensar en quienes hoy se enfrentan al virus. No niega que ha sentido miedo, pero ha aprendido a moldearlo y con cada prueba superada se va haciendo más fuerte.

Infortunadamente, este virus que no distingue entre buenos y malos seres humanos, enfermó a dos de sus seres queridos que hoy libran esta dura batalla, mientras que él comenzó a presentar un fuerte dolor de cabeza y fiebre, que indicaban la presencia del COVID-19 en su cuerpo.

Actualmente se encuentra en aislamiento en su lugar de residencia, donde recibió el resultado de la prueba que le confirmaba que se había contagiado. Sin embargo, no deja de gestionar y de buscar la manera de seguir ayudando, pues con sus compañeros ha construido una segunda familia que no abandona.

Contenido Relacionado