La vocación de servir

La vocación de servir

Desde el 2014 Diana labora como enfermera en la capital del Meta donde ayuda a salvar vidas, entregando gran parte de su tiempo a esa profesión que escogió en algún momento y que hoy la enorgullece. Lo más difícil para Diana en esta pandemia han sido los atrasos en su sueldo, pues si bien es cierto que labora con amor, también lo hace para contribuir en los gastos del hogar y tener la tranquilidad de que todo funciona de la mejor manera mientras ella cumple con sus funciones.

Mendoza manifestó que al igual que muchos profesionales de la salud en la ciudad, ha sufrido la carencia de elementos de protección personal.

Sin embargo, busca tener todos los cuidados pertinentes por su bienestar y el de su familia. No le teme a contagiarse del virus, es una mujer muy positiva y quiere creer que todo saldrá de la mejor manera. Aseguró que ha sido recibida de buena manera en los supermercados donde al verla vestida de enfermera le aplauden y le obsequian galletas.

En su casa la esperan sus dos hijos de 13 y 15 años, al igual que su esposo. Diariamente sale en su cicla hacia su trabajo, medio de transporte que también desinfecta y que le ha ayudado a movilizarse en este tiempo donde los héroes de blanco enfrentan la más dura de sus batallas.

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