Reinventándose durante la pandemia

Reinventándose durante la pandemia

La licenciada en producción agropecuaria, Tatiana Cáceres, se vio en la necesidad de buscar una fuente de ingresos diferente a la que tenía con su profesión. Según lo manifestó en diálogo con Llano7días, a raíz de los cambios generados en las empresas por el COVID-19, no pudo seguir trabajando.

Tatiana tiene un hijo de 15 años y trabaja fuertemente para sacarlo adelante. En medio de la pandemia vio en los domicilios una buena oportunidad laboral y efectivamente, los primeros días de aislamiento contó con muchos clientes.

Aseguró que las cosas han ido cambiando y la gente está volviendo a la normalidad, por lo que los domicilios han disminuido notoriamente. Sin embargo, sabe que las cosas tardarán en normalizarse en cuanto al sector donde trabajaba antes, por lo que seguirá recorriendo las calles entregando domicilios durante algún tiempo más.

Mantiene alcohol y tapabocas, y además cumple con todos los protocolos de seguridad para disminuir el riesgo de contagio. Le teme al virus, pero afirmó que sale con la bendición de Dios, confiando en que le brindará la protección necesaria. Cáceres considera que entre las cosas más difíciles de la pandemia está la distancia que se debe mantener con los seres queridos.

A su mamá pasa a saludarla desde lejos siempre que puede, “ella se asoma por el balcón y yo la saludo”, comentó. Su padre tiene una de las enfermedades que aumenta el riesgo en caso de contraer el COVID-19, por lo que también tienen el mayor cuidado posible. En cuanto a su hijo, contó que mantiene solo en casa recibiendo sus clases, y junto a su hermano que también labora como domiciliario, están pendientes de él.

Tatiana llega a casa y cumple con todas las recomendaciones de desinfección. Sabe que debe cuidarse, cuidar a su hijo y cuidar a los clientes a los que diariamente les entrega los pedidos. Contó que en medio de sus recorridos observa en la ciudad a muchas personas buscando un alimento, “es muy duro ver que muchos están pasando necesidades y les toca salir a las calles”, manifestó. Sabe que los domiciliarios están expuestos al riesgo no solo del COVID-19, sino también al que generan los delincuentes que no desaprovechan oportunidad para atacarlos, como ha sucedido con algunos de sus compañeros.

 Pese a lo anterior, se mantiene en su labor y sabe que está contribuyendo a que muchas personas no tengan que exponerse en las calles o que puedan tener en su casa algún producto que requieran con urgencia en medio de la pandemia.

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