Una mamá para los habitantes de calle

Una mamá para los habitantes de calle

En el barrio Santafé, uno de los sectores estigmatizados de la capital del Meta, vive Margarita junto a su familia. Es una mujer humilde con un gran corazón, quien siempre está dispuesta a ayudar a la comunidad. Margarita es reconocida por sus vecinos que destacan la labor social que realiza. Toda la vida ha vivido en esta zona, donde comenzó a brindar ayuda a los habitantes de calle, quienes muchas veces son objeto de rechazos en la sociedad.

Al preguntarle sobre qué la motiva a ayudar a estas personas, manifestó que es una manera de agradecerle a Dios por todo lo que le ha brindado. Muchos habitantes de calle la llaman mamá, pues aunque no los llevó en su vientre les brinda el cariño, los consejos, un plato de comida o gestiona las medicinas si se enferman. Es normal ver a Margarita gestionando en Villavicencio ayudas para los más necesitados, luchando junto a su esposo para que se atiendan las necesidades de su barrio y de ser posible, los habitantes de calle decidan cambiar de vida y regresen con sus familias.

De hecho ya han logrado este objetivo y gracias a su labor, se han generado conmovedores reencuentros. Vivieron un gran susto al conocer el resultado positivo de una prueba de COVID-19 practicada a un habitante de calle, pero por fortuna nadie más de la zona resultó contagiado.

Aunque Margarita le teme al virus, se aferra a Dios y no se detiene en su deseo de ayudar durante la pandemia. Durante este tiempo han cocinado para los habitantes de calle y está presta a seguir sirviendo. Es una mujer sensible y le duele el rechazo al que son sometidas las personas que portan el virus o son sospechosas de tenerlo. Adicionalmente y antes de la llegada del coronavirus, en la casa de Margarita los niños y jóvenes del barrio recibían clases de música.

Gestionando y tocando puertas, lograron que más personas solidarias se unieran y trabajaran para brindarles una opción sana en el tiempo libre. Margarita quiere ayudar a todas las personas y ve como una recompensa la felicidad de sus semejantes. Disfruta ayudando a salvar vidas y siempre tiene fe en que las cosas van a mejorar, contando con la protección de Dios para que el COVID-19 se mantenga lejos de su hogar.

Contenido Relacionado