En turno la reforma política

Reflexión para congresistas del Meta

Por: Germán Vargas Morales

Mucho se ha escrito sobre los primeros cien días de gobierno del Presidente Petro. Unos alabando y otros criticando su accionar y sus proyectos del “cambio” prometidos y en ejecución. Independiente de que sean buenos, regulares o malos, se debe reconocer un trabajo intenso y un ejemplo de voluntad política para sacar adelante y en este país, propuestas establecidas en programas y promesas de campaña. Cosa diferente es presionar su aprobación, atrofiando a veces los procedimientos y debates serios y profundos que deben darse en el Congreso, o sea “pupitrear” las iniciativas.

Uno de los problemas más preocupantes y sentidos por el país entero, y prometidos durante la campaña presidencial fue la lucha frontal contra la corrupción. El capítulo de Transparencia Internacional en Colombia, ha advertido que se corren grandes riesgos en este sentido en el proyecto de Reforma Política que se tramita en el Congreso y pasa a tercer debate, de los ocho que debe cumplir. Compartimos la advertencia, y nos sumamos a quienes predican que continúa fresca y oronda la corrupción en el país, y lo  poco que se ha hecho para extirparla.  Esta reforma política puede terminar estableciendo un sistema aún más corrupto que el enquistado durante los últimos años en Colombia. Los parlamentarios que no se preocuparon por reducir sus escandalosos salarios, ahora intentan aumentar el período del Presidente de la República, Congresistas, gobernadores, diputados, alcaldes y concejales. ¡!! Que ganen durante 5 años en lugar de 4 años. ¡!!    Pretenden establecer el transfuguismo político y la puerta giratoria, es decir cambiar de partido según sus conveniencias, y poder ser nombrados Ministros o en cargos oficiales de la rama ejecutiva. Nos parece magnífico establecer el voto obligatorio, que el Senado hundió en plenaria, y el establecimiento de listas cerradas. Son garantía cierta para robustecer los partidos políticos, exterminar el clientelismo, y recordar al ciudadano  sus obligaciones con la patria. Todos los esfuerzos serían estériles, sin un sistema que establezca la financiación oficial de las campañas electorales. No debe seguir ganando las elecciones, el partido de los contratistas corruptos. Ojo con la Reforma política, para que muchísima gente recta, honesta y preparada pueda participar y dignificar la política, sin tener que arriesgar el patrimonio y futuro de sus hijos.

*Ingeniero Industrial M.Sc  – Abogado.

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