Vía Bogotá -Villavicencio

La solidaridad reclamada por el gobernador

Hace un tiempo me encontraba con mi esposa en una conocida heladería del Buque, cuyo entorno se supone de alta seguridad en Villavicencio. De pronto observé cómo ella caía hacia atrás con todo y asiento, arrastrada por un sujeto quien trataba de apoderarse de su bolso asido a su brazo y cuerpo con fortaleza. El bandido no cedía en su intento mientras alcanzaba la acera y la calle, y yo reaccionaba sorteando la mesa que me lo impedía. En un acto de solidaridad, ya había saltado un muchacho, quien lo corrió hasta una moto que esperaba a 30 metros.