Torrentismo: una práctica que toma fuerza

Torrentismo: una práctica  que toma fuerza
Víctor Arango
Periodista

Una práctica que está tomando fuerza en gran parte del territorio del departamento del Meta es la del torrentismo, consiste en la combinación de cuerdas que se utilizan para sortear un obstáculo vertical, básicamente es una definición internacional proveniente de Italia y está asociada al cañonismo. La zona de piedemonte es apropiada porque hay bastante escorrentía y formaciones geológicas interesantes.

Daniel Sánchez es instructor y miembro de la Asociación Colombiana de Descenso y Exploración de Cañones (Colombian Canyons), y quien además es conocedor a fondo del tema, define el torrentismo como “esa actividad que involucra la realización de práctica en escenarios naturales donde es como una simulación de un parque acuático y una combinación de saltos por toboganes, por cuerdas donde se tiene ese contacto con la naturaleza y para que haya esa combinación divertida se busca donde haya agua”. Daniel agregó que la actividad también se vuelca a progresar en cañones donde una vez hubo presencia de agua y donde la erosión ha forjado grietas y lugares encajonados para a través de actividades turísticas desde lo profesional, darlos a conocer a la gente.

Esta práctica se diferencia del rappel principalmente por el ambiente, ya que el torrentismo está más orientado a la naturaleza, mientras el rappel implica un descenso vertical en cualquier tipo de escenario, dado que es utilizado en el rescatismo, y en incursiones y extracciones en el ámbito militar, aunque en la práctica la diferencia no es mucha. Al ser consultado sobre si se necesita alguna condición física en particular para la práctica, el instructor afirmó: “estamos buscando ampliar las posibilidades creando temas incluyentes para que personas que tengan limitaciones físicas puedan llegar a practicar el torrentismo”, y aclara que no está permitido practicarlo bajo efectos de sustancias psicoactivas o de bebidas embriagantes, sumado a las restricciones normativas que establecen unos rangos de edades mínimas y máximas para hacerlo. No obstante añadió que es una actividad para toda la familia, que aunque tenga una clasificación por niveles de dificultad, en los más básicos cualquier persona lo puede hacer y enfrentar su miedo a vivir algo nuevo.

Lugares donde se puede practicar

Actualmente, contó Sánchez, “se está haciendo la práctica en el cañón del río Guayuriba donde hay una cascada de 30 metros de altura con presencia de agua muy limpia, un ambiente de bosque natural frondoso, bastante variedad de fauna y flora. Y hay hacia el sector de Acacías una cascada de 65 metros que le denominamos ‘El Ángel’ y está en proceso de adaptación, poniendo los anclajes seguros, para el tema de conducción ya con gente para poder asegurar nuestras cuerdas, descender y a la vez no tener ninguna afectación sobre ellas que es lo que más tendemos a cuidar”. Asimismo señaló que es un tema que están empezando a explorar y que ya existen esos dos lugares a donde se puede ir y pronto serán abiertos nuevos sitios para el disfrute, toda vez que en la región hay un potencial amplio.

Algo que vale la pena resaltar es que aparte de ser una actividad con fines recreativos, también está abriendo puertas de capacitación y profesionalización a través de la Asociación a personas que estén interesadas en adquirir sus equipos, aprender técnicas para el ejercicio en los cañones de forma segura y dentro del esquema de formación se hace énfasis en capacitar a personas para que adquieran carácter instructivo para extender la enseñanza a más personas y abriendo la posibilidad a quien lo haga de generar un ingreso, enseñando la práctica de forma segura y profesional.

Temporadas altas y bajas

Como es sabido, la práctica del torrentismo se destaca por hacerse junto a corrientes de agua, por tal motivo, en las temporadas lluviosas del año se debe hacer pausa.

“Siempre nos restringimos por el tema del clima, lo que este nos permita, porque es algo que no se puede controlar. No obstante, sí hay temporadas donde resalta más la actividad (…), de por sí si el tiempo lo permite, hay una buena escorrentía y no hay presencia de turbiedad o riesgos de avalancha, se puede ejercer la actividad. También con grupos que tenemos experiencia nos basamos en ciertos parámetros y vemos si se puede acceder para explorar o no”, puntualizó el instructor Daniel Sánchez.

Para esta época de fin de año, está abierta la posibilidad para que las familias puedan disfrutar de esta actividad, recomendando siempre la importancia de preservar y disfrutar de la riqueza natural que ofrece la región, pues para el 2020 los ojos del mundo estarán sobre el Meta, ya que se propone como sede principal del Encuentro Nacional e Internacional de la Asociación Colombiana de Descenso y Exploración de Cañones, donde habrá presencia nacional e internacional, con el propósito de dar a conocer sitios que habían estado escondidos por temas de conflicto pero que hoy se pueden descubrir con todo su esplendor.

Contenido Relacionado