Redacción
Llano 7 días 

Habla un experto acerca de cómo ha cambiado el turismo después del Acuerdo de Paz

La firma de los Acuerdos de La Habana marcó una nueva época para la realidad de los municipios metenses e influyó para que se abrieran nuevos espacios al turismo de naturaleza y aventura.

“Ahí inicia un proceso en lugares específicos como Vista Hermosa, La Macarena, Lejanías, San Juan de Arama, Mesetas y Uribe, que fueron muy afectados por la violencia, y empezamos a encontrar sitios hermosos”, explica Giovany Ángel, fundador de la empresa Qdestino.

Ángel lleva trabajando en la promoción turística del departamento del Meta desde mucho antes de que se firmaran los Acuerdos, lo que lo convierte en una de las personas que mejor conoce los atractivos naturales del Meta, hasta el punto de ser invitado como ponente a
una conferencia que hacía parte del Foro de Ginebra en diciembre de 2016.

“No somos los descubridores pero sí los exploradores que sacamos al mercado este potencial turístico que tiene la región”, dice el empresario y promotor.

Esta nueva época en el turismo se ha posicionado como una alternativa económica para las comunidades
de municipios que quieren aprovechar sosteniblemente los paisajes y las maravillas que estuvieron tanto tiempo
escondidas.

“En Uribe llegamos a Moyas de Santa Rita, a la Cascada del Amor, a la cascada Agua de Dios y al cañón del río Guape, que es un lugar espectacular donde se mezcla la fantasía con el color del agua”, cuenta Ángel.

Lo más importante ahora es lograr que el turismo sea realmente un oficio comunitario y que los visitantes encuentren guías
y empresas formalizadas con las capacidades necesarias para garantizar la seguridad de los viajeros.

“Hay cuevas para hacer espeleísmo pero estas son prácticas que se deben hacer de manera segura, con personal idóneo porque
en una cueva puede encontrarse un leopardo o un oso de anteojos. Lo que es desconocido hay que manejarlo de una manera adecuada”, ilustra el fundador de Qdestino.

Por ahora, el mayor problema son los operadores turísticos informales. “Lamentablemente la informalidad es un problema. Desconocen las normas.

Se debe pactar con las comunidades un encadenamiento productivo, hay que tener concepto de las nstituciones ambientales y de turismo, que se reglamente que los turistas ingresen siempre con un guía experto”, asegura Giovany Ángel.

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