Omar Camargo
Periodista

La línea de emergencias 123 recibe 1.200 llamadas al mes para reportar riñas.

El Alto Consejero para la Seguridad en Villavi­cencio, coronel Andrés Segura, reveló que la ma­yoría de las llamadas a la línea de emergencias 123 son para reportar riñas. “Atendemos más de 1.200 riñas al mes. Este tema no es tan mediático, no genera un alto impacto en la comunidad, pero igual es nuestra obliga­ción atenderlo”.

Las estadísticas que maneja la consejería in­dican que este año se han cometido 86 homicidios en Villavicencio, de los cuales 36 tuvieron origen en temas de convivencia. “Por el popó del perro van tres casos de perso­nas acuchilladas”, agrega el coronel Segura.

Es tal el desgaste del ser­vicio de Policía atendien­do temas de convivencia que suman 300 casos de mordeduras de perros.

Ante este fenómeno, el párroco de la catedral de Villavicencio, Gustavo Botero, admite que “tris­temente es una realidad que estamos viviendo en esta sociedad por la into­lerancia, la drogadicción, el alcoholismo. Todo es pelea, insultos. Yo tomo estos temas en las homi­lías del domingo porque tenemos que culturizar. La ausencia de cultura nos está matando. Por eso no respetamos las normas de tránsito, no somos ca­paces de convivir. Invito a vivir la cultura del orden, del respeto por las leyes”.

Otras llamadas

La segunda razón por la que más llama la gente al 123 es para reportar que el vecino puso el equipo de sonido a máximo vo­lumen o escándalos como el que hace la señora que descubre a su esposo con la amante.

En tercer lugar repor­tan consumidores de es­tupefacientes en parques o cerca de colegios. A 10 de octubre iban 118 com­parendos por porte de es­tupefacientes en lugares públicos de la capital del Meta. Este año van 114 expendedores de estupe­facientes capturados.

El cuarto puesto es para la violencia intrafa­miliar y el quinto para el maltrato a la mujer.

Sí actúan

Segura, quien viene de trabajar en Medellín y Bogotá, dice que la ma­yoría de los ladronzuelos son menores de edad, lo que hace que se pregunte ¿dónde están los padres? “Esto es un trabajo de equipo, culpar a la Policía es fácil”, subraya.

En todo caso la Policía adelanta desde hace va­rios años un programa que se llama ‘Jóvenes a lo bien’ para tratar de rescatar a los menores que se están hundiendo en el inframundo de la delincuencia. Este año están trabajando en el barrio San José donde hay un proceso de acer­camiento en procura de que estos muchachos se capaciten para conver­tirse en ciudadanos pro­ductivos.

En agosto hubo 362 llamadas por hurto a per­sonas y en septiembre 271. En los sitios donde más se repiten los hur­tos se ejecutan planes especiales que incluyen el uso de tecnología. “En conjunto con la Fisca­lía vamos a dar buenas noticias dentro de poco. Estamos trabajando para blindarnos en el mes de diciembre”, advierte el Alto Consejero.

CAI móviles

Sobre los CAI que fue­ron desmontados, el co­ronel Segura explica que en el mundo ya no sigue este modelo estático sino que se optó por los CAI móviles. “En diciembre llegarán cuatro”.

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